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Beata Wojna: Así reconstruimos Varsovia

OPINIÓN

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En 1945 Varsovia, la capital de Polonia, era una ciudad en ruinas. No por un terremoto, sino por la guerra que destruyó el 84 por ciento de los edificios y la infraestructura. La idea de reconstruir la ciudad parecía totalmente irreal. Aun así, los polacos emprendimos un gran proyecto para recuperar nuestra capital. Basándose en pinturas antiguas, en 1952 se reconstruyeron gran parte de los edificios históricos. Al mismo tiempo, para la población que regresó a Varsovia, se edificaron nuevos departamentos, calles y edificios de uso público. En 1980 el centro histórico -destruido durante la guerra y reconstruido de forma excepcional- fue inscrito en la lista del patrimonio mundial de UNESCO. Algunas fotos de aquella Varsovia desolada recuerdan las tristes imágenes de México después de los terremotos que han dañado recientemente y en el pasado a este país y a su capital. Y aunque son historias y contextos muy diferentes, cabe preguntarse ¿cómo puede una ciudad recuperarse después de una tragedia? Varsovia renació gracias a un robusto plan de reconstrucción propuesto por el gobierno al que se sumaron donaciones y trabajo voluntario de toda la nación. Es imposible aplicar los esquemas de aquellos tiempos ahora. No obstante, el análisis de ambos casos puede ayudarnos a delinear mejores propuestas para la actualidad. En este contexto hay que destacar que México, al ser un país de renta media-alta, tiene capacidades para generar recursos que en la Polonia de la posguerra simplemente no existían. Asimismo, en este proceso puede ayudar la cooperación internacional y las inversiones extranjeras. El ejemplo de Varsovia indica que la reconstrucción debería ser también una ocasión para “rehabilitar” aquellas partes de la ciudad que viven en cierto abandono. En la reconstrucción de Varsovia no se incluyeron zonas que no fueron destruidas durante la guerra. Debido a ello, su recuperación no llegó sino hasta décadas después. Otro caso de una ciudad polaca recuperada es ?ód?, una ciudad hermanada con Puebla. De ese ejemplo aprendimos que es posible transformar las infraestructuras urbanas y postindustriales en desuso en relativamente pocos años. ?ód? renació con vibrantes centros culturales y comerciales, así como hoteles boutique, y otorgó una nueva vida a sus habitantes, eliminando al mismo tiempo zonas de marginación y exclusión social. Tal fue el éxito de su rehabilitación que esta ciudad es hoy candidata para organizar la EXPO2022 bajo el lema de “City Re: Invented”. A todo lo anterior siempre hay que sumar el entusiasmo de la sociedad civil, tan presente en cada una de las ciudades que consiguen renacer y renovarse después de una tragedia. Hay que aprovechar este potencial - muy patente en estos días en México - para generar ideas y formas nuevas de participación y movilización ciudadana en todo el proceso de la reconstrucción de los espacios públicos. De esta forma, la reconstrucción se puede convertir en un gran proceso de transformación social.   * Embajadora de Polonia en México