TIJUANA

Basurero amenaza la salud de los tijuanenses

El tiradero de materiales especiales afecta a la salud de vecinos; demandan cerrarlo

NACIONAL

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BASURERO. Foto: Atahualpa Garibay

Desde hace más de un año, los colonos aledaños al relleno sanitario más antiguo de Tijuana, Baja California, sufren náuseas, mareos y el riesgo de intoxicación por los materiales especiales que se manejan en ese centro de confinamiento, ubicado en la colonia El Jibarito, al suroeste de la ciudad fronteriza.

Los vecinos se quejan de los olores fétidos que despide el sitio. Son tan fuertes que impiden hasta abrir las ventanas de sus viviendas y se intensifican en la temporada de calor, con periodos en los que se presentan casi a diario, aseguró resaltó Emma Márquez, quien tiene alrededor de 50 años viviendo en la colonia Obrera Segunda Sección.

“Tengo que ver primero si no está oliendo mal para salir al patio”, expresó y afirmó que la crisis de hedores se agudizó desde hace un año, a pesar de la distancia entre su casa y la empresa Eco Waste, ubicada en la colonia Francisco Zarco, conocida como El Jibarito, a la que se accede por la colonia Nueva Aurora, de la delegación San Antonio de los Buenos.

“Es una inmundicia lo que uno huele; el otro día terminaba de comer cuando salí y percibí el mal olor, me dio vómito por dos días. Me afectó bastante”, narró.

Por su parte, Irma Rosalía López Gamboa, propietaria de una vivienda en Real de Loma Bonita, expresó que además de soportar los malos olores, que obligan a mantener cerradas las ventanas hasta en época de calor, deben lidiar con las moscas, que abundan, son de gran tamaño y se convierten en una plaga.

Los residentes de la colonia Loma Bonita, Nueva Aurora y Obrera, tienen que atravesar todos los días las calles de terracería, empedradas, abandonadas y con tiraderos de basura clandestinos. El colofón es la operación de dicho relleno sanitario que maneja la empresa Eco Waste.

Para el ingeniero químico, Carlos Álvarez Flores, especialista en medio ambiente, es claro que el gobierno del estado debe proceder al cierre de dicho relleno y el retiro del permiso la empresa señalada.

El presidente de la organización México, Comunicación y Ambiente Asociación Civil señaló que si en dicho relleno se procesan Residuos de Manejo Especial (RME), entre ellos plásticos y componentes metálicos, el riesgo de contaminación para los residentes es más alto.

Los materiales deben ser separados de forma correcta, entre ellos, acero, vidrio, plásticos especiales y de ingeniería; éstos son más resistentes al calor y no se degradan fácilmente, dijo.

Los insumos electrónicos (pantallas, celulares, computadoras) y eléctricos, no se deben incinerar porque tienen polibromodifenil, éter, entre otros. 

“No se deben incinerar bajo ninguna razón, jamá,s porque si lo quemas a cielo abierto, genera dioxinas y furanos; son las sustancias más toxicas, se generan cuando se incineran estos plásticos. Hay que disponerlos en un confinamiento de residuos peligrosos”, dijo.

 

Además, explicó, que contienen polietileno de alta densidad y metales, como aluminio, plomo, níquel, cadmio, arsénico y mercurio que son muy tóxicos.

Insistió que el riesgo de intoxicación es alto para los habitantes, por ello, consideró necesario la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y del gobierno estatal.

Por su parte, José Carmelo Zavala subsecretario de Desarrollo Sustentable de Baja California, dijo que este caso es especial, porque “primero fue un tiradero de residuos, no existía la norma oficial cuando se comenzó a llevar la basura allí”. 

“En el sitio puede haber 12 millones de toneladas de basura abandonada durante muchos años. El relleno de El Jibarito se cerró hace años”, agregó e indicó que en esos mismos predios opera el nuevo confinamiento manejado por la empresa Eco Waste que traslada y confina Residuos de Manejo Especial (RME). 

Dicha empresa tiene una autorización que le dio en la administración estatal por un periodo de cinco años. “Las quejas comenzaron el año pasado principalmente porque se pusieron a tratar allí los lodos de las plantas de tratamiento de aguas negras”, manifestó

“Se mandaron (los lodos de aguas residuales) unos meses a este sitio, y eso generó la protesta de los vecinos, atendimos las quejas, junto con la dirección de Inspección y Vigilancia”, indicó.

“Visitamos el sitio junto con los vecinos con la autorización de la empresa, vieron la operación. La primera inspección denotó que no había irregularidades. Lo que hicimos fue visitar la parte posterior (cañón de Las Carretas) y hay un tiradero allí de un kilómetro sobre el arroyo adyacente”, indicó.

Para evitar que se sigan tirando residuos especiales, sólidos y peligrosos, informó se han instalado retenes con la Policía Municipal y la Fiscalía General del Estado para detectar a quienes llevan los desechos que están contaminado la zona y causando daños en la salud de los vecinos.

Recordaron que desde hace un año, y en plena pandemia por la COVID-19, comenzaron las gestiones con la administración del gobernador Jaime Bonilla Valdez, para solicitar la clausura del relleno sanitario, cuyas emisiones contaminantes se volvieron evidentes por hedores a basura y excremento.

Los afectados dicen confiar en que la nueva administración que encabezará la gobernadora electa, Marina del Pilar Ávila Olmeda, sea sensible a la problemática, debido a que ha manifestado que su gobierno será ambientalista y durante su campaña hizo el compromiso de no permitir más el derrame diario de mil 800 litros por segundo de aguas residuales a Playas de Tijuana.

Rogelio González Ramírez, presidente del Comité de Vecinos del fraccionamiento Real de Loma Bonita y quien encabeza un frente con afectados de otras colonias, lamentó que pese varios meses de gestiones el problema siga vigente.

“En lo único que pudimos avanzar con esta dependencia fue en una visita al sitio realizada en marzo pasado, donde tristemente constatamos que es un vil relleno sanitario y contrario a lo que aseguró la autoridad, sí recibe basura orgánica que genera los olores putrefactos que ahora soportamos casi a diario, mínimo cuatro días a la semana”, manifestó.

Recordó que las gestiones con el gobierno del estado para el cierre de Eco Waste, se iniciaron con la queja generalizada de ciudadanos por el insoportable hedor a excremento que penetraba en varias colonias debido a que este lugar recibía 250 toneladas diarias de lodos de las plantas de tratamiento de aguas residuales de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT).

El Heraldo de México solicitó una entrevista a Rufino Radilla, director de la firma Eco Waste, para conocer su postura. Primero accedió y después la canceló hasta nuevo aviso.

Por Atahualpa Garibay

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