MICHOACÁN

Lluvias en el lago Cuitzeo dejan sólo charcos

Huracanes resultan inútiles para que este cuerpo de agua se recobre; comienza disputa entre los pescadores

NACIONAL

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BAJA CAÍDA DE AGUA. Especialistas tomaron el promedio de la lluvia que cayó entre 1950 y 2010. Foto: Charbell Lucio / Especial

Las constantes lluvias registradas en Michoacán durante los últimos tres meses, no han sido suficientes para que el Lago de Cuitzeo sobreviva a la sequía de los años anteriores y recupere su nivel de agua.

En mayo pasado, previo al inicio de la temporada de huracanes y tormentas tropicales, El Heraldo de México informó sobre la posible agonía del que fuera el segundo lago más grande del país, y el cual, en la actualidad, beneficia a entidades como Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes y Jalisco.

Tres meses después, pese a las lluvias intensas, la realidad no ha cambiado considerablemente en este manto acuífero.

Las zonas más críticas son en la parte central, donde el suelo apenas ha absorbido el agua pluvial que rápidamente se evapora, y en la parte oeste, donde hay un encharcamiento con una profundidad máxima que no supera los cinco centímetros.

Mientras que en la parte oriental, donde hay manantiales y desembocadura de ríos, se observa una recuperación que alcanza los 75 centímetros de profundidad, aunque el nivel idóneo es de un metro y medio.

“Para estas fechas, tomando el promedio de la lluvia que se precipita en un periodo que analizamos de 1950 a 2010, a estas alturas, nosotros deberíamos de tener entre 300 y 400 milímetros, es decir, 40 centímetros de lluvia a lo largo del año, estamos abajo, alrededor de 300 ml, o sea en lo mínimo. Hay un avance lento y muy escaso”, explicó el investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Arturo Chacón Torres.

El profesor, que desde hace 43 años indaga el impacto ambiental que sufre el Lago de Cuitzeo, dijo que la recuperación podría ser mayor si los huracanes del Pacífico son más frecuentes y abundantes, aunque ello provocaría también inundaciones en zonas urbanas y cultivos.

“Los huracanes fuertes, calculo que sean cinco o seis que alcancen a mandar nubes a la zona de Morelia y Cuitzeo, podrán generar precipitaciones en lo que resta del año. Lluvias locales son muy pocas, y lluvias ciclónicas han sido abundantes en los dos últimos huracanes que siguieron por la costa y eso ayudó nada más a saturar el suelo, faltan más lluvias”, señaló el experto.

CONFLICTO ENTRE PESCADORES

Desde tiempos prehispánicos, las comunidades situadas alrededor del lago tienen como principal actividad económica la pesca, pero debido a los bajos niveles de agua a consecuencia de la sequía, los pescadores se trasladan a la zona oriente donde aún hay charal, tilapia, carpa y rana nativa.

Rafael Vázquez, pescador de la comunidad de La Mina, en el municipio de Álvaro Obregón, expuso que los habitantes intentan proteger la tilapia que se producen en esa parte, pero durante la noche, llegan pobladores de las zonas secas y se llevan el producto sin que aún llegue al crecimiento habitual para su consumo.

“Vienen a hacernos el desastre: se llevan entre 200 y 300 kilos de producto mucho muy chico para molerlo y venderlo en harina para alimento de puercos. Se van a acabar la tilapia, ¿y qué va a pasar cuando el lago se recupere? No va a haber reproducción y va a durar un año o dos años en que vuelva a haber reproducción y mientras tanto el conflicto se agranda”, lamentó el lugareño.

Los pescadores de Álvaro Obregón han prohibido a los de la localidad de Mariano Escobedo, municipio de Cuitzeo, e Iramuco, Acámbaro, Guanajuato que naveguen las aguas del lago para extraer tilapia pequeña; estos últimos han hecho caso omiso y en diversas canoas, llegan por la madrugada a extraer hasta tres toneladas de pescado en cuestión de horas.

PAL