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¿Qué ha pasado con la descentralización de secretarías que anunció AMLO cuando llegó al gobierno?

En diciembre de 2018 el mandatario federal anunció que varias de las dependencias federales migrarían a otros estados

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Como presidente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en 2017, Andrés Manuel López Obrador, afirmó que descentralizar el gobierno respondía a una petición de lograr un mayor crecimiento económico en todo el país.

En aquel momento López Obrador señaló que su propuesta incluía la migración de las oficinas administrativas de Petróleos Mexicanos (Pemex) a Ciudad del Carmen, Campeche, la Secretaría de Energía (Sener) se iría a Villahermosa, Tabasco y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) despacharía en Chiapas.

Ya como candidato a la presidencia de la república, el aspirante de la coalición Juntos Haremos Historia, propuso un cambio radical para “migrar” el aparato administrativo del Gobierno Federal fuera de la ciudad de México y con ello descentralizar las oficinas y mantener una presencia de su gobierno fuera de la capital del país.

En su momento el mapa de cambio incluía (además de Pemex, CFE y la Sener) cambios en la mayoría de las dependencias del gobierno.

La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) migraría a Oaxaca, Educación Pública (SEP) a Puebla, Banco Nacional de Obras (Banobras) a Morelos, Cultura estaría en Tlaxcala, Comisión Nacional del Agua (Conagua), sería reubicada en Veracruz, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Mérida, Yucatán.

En una segunda etapa se contempló enviar a la Secretaría de Agrícultura y Desarrollo Rural (Sagarpa), el Instituto de Seguridad Social y de Servicios para los Trabajadores del Estado (ISSSTE ) a Guadalajara, El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a Morelia, Michoacán, Secretaría de Salud (SSA), a Acapulco, en tanto que el Instituto del Fondo Nacional  de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) se trasladaría a Toluca, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en Pachuca, Hidalgo, la Función Pública (SFP) iría a Querétaro y la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) estaría en León, Guanajuato.

Esos cambios que el actual presidente Andrés Manuel López Obrador propuso en campaña, fueron parte de su discurso durante su camino a la presidencia y después, (ya como presidente electo), insistió en llevarlo a cabo.

Las excepciones que se quedarían durante todo el sexenio en la ciudad de México, por razones estratégicas, serían la Secretaría de la Defensa y Marina (Sedena y Semar), Gobernación (Segob), Hacienda (SHCP) y Relaciones Exteriores (SRE).

De acuerdo con el presidente, la decisión de trasladar el aparato administrativo fuera de la ciudad de México obedeció a una necesidad de promover el desarrollo y como medida de prevención ante desastres naturales, falta de servicios y desabasto de agua en la capital.

"Para promover el desarrollo en todo el territorio nacional, a fin de estar en mejores condiciones de enfrentar el reto de la vulnerabilidad de la Ciudad de México ante sismos y problemas de abasto de agua y otros servicios".

¿Qué ha sucedido con la descentralización?

Previo a la pandemia por Covid-19 en todo el mundo, los planes de la ‘mudanza’ llevaban un retraso en su aplicación, hasta el 2019 se habían movido sólo nueve dependencias y no del todo, se enfocaron en inaugurar oficinas en las ciudades que albergarían las instalaciones generales, pero hasta el día de hoy no funcionan todavía como regularmente lo hacen en la ciudad de México.

La primera en migrar (al menos con el anuncio)  fue la dependencia encabezada por el extitular de educación, Esteban Moctezuma, la SEP anunció el cambio a Puebla capital, sin embargo, esto todavía no se cumple al cien por ciento, de hecho, la mudanza está parada y se mantiene la dirección en la colonia centro de la ciudad de México.

La segunda que salió de la ciudad (administrativamente) fue la Secretaría de Cultura, a cargo de la secretaria Alejandra Frausto, en la práctica está ubicada en el Palacio de Cultura de la capital tlaxcalteca, sin embargo, hay muy poco personal laborando en sus instalaciones.

La Sagarpa también cuenta con oficinas ya en el centro de usos múltiples de Ciudad Obregón, Sonora, sin embargo, la mudanza del personal no se ha llevado a cabo y la mayoría de la planta de trabajo está en la ciudad de México.

Mismo caso con la Secretaría del Bienestar que cuenta ya con domicilio en el municipio de Santa María del Camino en Oaxaca, sin embargo, son muy pocas las personas que laboran directamente ahí y la base laboral continúa trabajando en sus oficinas de la capital.

En el caso de la Secretaría de Economía (SE), se tiene planeado ubicarla en Nuevo León, sin embargo, en la práctica, sólo se ha enviado a Chihuahua a la Subsecretaria de Minería, y de acuerdo con lo planeado, una vez que concluya el cambio de dicha subsecretaría, continuaría (al fin), el cambio de la dependencia a Nuevo León, nada mal para su nueva titular, Tatiana Clouthier.

Medio Ambiente y Recursos Naturales y Turismo, cuentan ya con oficinas en Yucatán y Quintana Roo, en el caso de Turismo trabajan en las oficinas de Chetumal varios funcionarios de alto nivel (sobre todo por el proyecto del Tren Maya), pero el grueso de sus trabajadores continúa laborando en la capital.

Otro caso es Pemex y la Secretaría de Energía, encabezadas por Octavio Romero y Rocio Nahle, ambos funcionarios se la pasan laborando y despachando en Ciudad del Carmen y Tabasco, estratégicamente por los proyectos de energía en la refinería de Dos Bocas.

La pandemia continúa pasando factura a más de un año de su aparición en México y en el caso de la administración pública no es la excepción, se tienen planes para reubicar a la Secretaría de Salud en Chilpancingo, pero hasta el momento no ha ocurrido.

De acuerdo con el gobierno federal, la mudanza tendría un costo de más de 22 mil millones de pesos, cifra que podría cambiar con el paso del tiempo y la tardanza en los cambios.

BAR