Huerta desaparece

El diputado acusado de abuso y violación desmanteló su oficina de atención ciudadana en Puebla

Huerta desaparece
El centro de trabajo del diputado que buscó la reelección fue desmantelado hace unos días.. Foto: Especial

Una marca negra en la historia de San Francisco Totimehuacán es lo que dejo el caso de abuso sexual del aún diputado federal, Benjamín Saúl Huerta, pues a decir de los habitantes en la zona, el asunto generó en los últimos días una visita a la zona sólo
conocer donde vive y trabaja el acusado, pues el legislador es originario de esta junta auxiliar del municipio de Puebla.

El sitio donde se ubicaban las oficinas del legislador federal permanece abandonado; los locales en la planta baja de la plaza están ocupados y sus arrendatarios permanecen vigilantes de las personas que llegan hasta el lugar preguntando sobre el legislador
acusado de abuso y violación de dos jóvenes.

Luego del escándalo, los habitantes de la colonia que también se llama San Francisco Totimehuacán, aseguran que no han visto a nadie de la familia de Saúl Huerta ni siquiera al personal de la oficina de atención, desde la semana pasada prácticamente la
desmantelaron.

Los pobladores recuerdan como en sus orígenes la familiar Huerta vivía a unos pasos del mercado local, en una casa donde se construyó la plaza comercial donde se ubicaban las oficinas de atención del diputado morenista.

El señor Rogelio Núñez aseguró que este tipo de denuncias (como las de abuso y violación de dos jóvenes) en la localidad eran muy conocidas, “ahorita lo destaparon porque es una pelea de partidos políticos, son cosas que siempre han ocurrido sean del PAN, del PRI y del PRD, sean hombres o mujeres”.

En la comunidad que se localiza a unos 25 kilómetros del centro de la capital poblana, señalan, se ha intensificado la guerra política: “desgraciadamente el dinero corrompe al ser humano”.

Don Tomás, quien vende aguas frescas en la plazuela de la junta auxiliar, señala que la familia de Saúl Huerta es conocida porque aumentó su actividad en la venta de terrenos; sin embargo, no quiso abundar “porque en el lugar se ha tornado hasta cierto punto
peligroso hablar del tema”.

Por Claudia Espinoza / Corresponsal

iorm


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