Sargazo recibe segunda vida; es utilizado en productos biofertilizantes

Dan una segunda vida a esa plaga mediante blocks de concreto, biofertilizantes o calzado

Sargazo recibe segunda vida; es utilizado en productos biofertilizantes
Convierten a plaga en producto. Foto: Especial.

Especialistas del Consejo Técnico Asesor del Sargazo de Quintana Roo han sostenido en reuniones que la única salida viable al problema del sargazo en las costas del estado es darle un valor comercial y ecológico a través de la industrialización.

En la entidad, hay por lo menos tres propuestas en puerta para el aprovechamiento de estas algas, ya que por sus características fisiológicas, cuentan con propiedades tratables y hacen que no sólo sean una plaga en las playas.

Una de las más avanzadas es la de Dakatso México, que ya cuenta con una pequeña fábrica que produce “sargacreto”, un tipo de concreto de construcción que ayuda al medio ambiente y se comercializa a precios competitivos, aseguró Dagoberto Ruiz, CEO de la compañía.

Actualmente, esa organización tiene capacidad para producir 13 mil piezas de blocks de concreto ecológico diariamente, aunque esperan en el mediano plazo incrementar la producción hasta 60 mil piezas. Estos blocks pueden utilizarse para la construcción de edificios o viviendas.

Otra de las propuestas es la de Dianco México, que va a instalar una fábrica para transformar el sargazo en biofertilizante para hortalizas y el campo.

La empresa, que tiene previsto arrancar operaciones en los próximos meses, procesa diariamente 600 toneladas de sargazo, el cual será recibido de hoteles y municipios. El biofertilizante no contamina y no daña la tierra ni la fauna.

Recientemente, el Centro de Investigación en Biotecnología Aplicada (CIBA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) avaló la eficiencia de este biofertilizante hecho con macroalgas, pues fue comparado en siembras con fertilizantes químicos.

Existen otros proyectos con producciones a menor escala. En 2019, la empresa Renovare presentó su línea de calzado “orgánico y ecológico”, con las suelas hechas de sargazo, que son duraderas y su deshecho no contamina el medio ambiente.

En tanto, la firma Sargánico elabora libretas con pastas hechas a partir de esta alga, mientras que el ambientalista Omar Vázquez popularizó desde 2018 las casas ecológicas construidas con adobes de sargazo.

Por ALEJANDRO CASTRO.

rcb


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