Optometristas cierran sus empresas por falta de pacientes

Las personas aunque necesiten cambiar la graduación de lentes, prefieren esperar a que bajen los contagios del virus

Optometristas cierran sus empresas por falta de pacientes
Optometristas deciden cerrar. Foto: Adriana Luna

Este 3 de marzo es el Día del optometrista y los especialistas reconocen que la pandemia ha desplomado la visita de pacientes tanto para renovar las graduaciones de anteojos, como para primeros exámenes de vista. Los pacientes menores de edad son escasos a pesar de que la miopía se diagnostica con frecuencia en los niños de entre 8 a 12 años de edad y puede empeorar en la adolescencia. Esto significa que este padecimiento visual que afecta al 10% de la población suele aparecer en la edad escolar.

“Ha estado muy baja la afluencia de pacientes. Los gastos han aumentado tanto para uno como para la óptica, sí hemos estado recortaditos económicamente”, explica Eduardo Bermejo, en entrevista con El Heraldo de México.
La pandemia ha traído consigo momentos complicados ya que tuvo que cerrar su clínica, misma que había abierto poco antes de que llegara el coronavirus al país.

“Puse mi negocio poco antes de que iniciara la pandemia y pensé que iba a durar poco. Además, para sacar la licencia (municipal) muchas trabas, poca afluencia de gente, muchas restricciones (sanitarias). De por sí es muy difícil que la gente le invierta a su salud y luego con tantas restricciones la gente mejor no iba. Y pues cerré mi negocio”, añadió.

Tras el cierre de su pequeño negocio, durante un año ha peregrinado de un trabajo a otro para poder subsistir. 

“Este es mi tercer trabajo porque donde estaba trabajando primero me recortaron el sueldo 30%, luego 50%, después en paguitos cuanto había ventas. Busqué, un trabajo, luego otro, luego otro. Este es mi tercer trabajo, hace unas semanas estaba muy muerto (el flujo de pacientes) y a penas como que quiere componerse. Aquí seguimos”.

Durante la emergencia sanitaria por COVID-19, incluso las grandes ópticas están luchando por sobrevivir y lo han podido hacer por la fidelidad de una amplia cartera de pacientes, en contraste con los pequeños negocios o las clínicas de reciente creación.

Por Adriana Luna


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