Covid-19: Pérdida de movilidad y fuerza entre las secuelas del contagio por el virus

Científicos especializados en Covid-19 han encontrado que entre las secuelas del padecimiento también se puede encontrar la pérdida de movilidad y de fuerza

Covid-19: Pérdida de movilidad y fuerza entre las secuelas del contagio por el virus
Encuentran nuevas secuelas tras el contagio por Covid-19 FOTO: Archivo

Científicos que han trabajado con pacientes contagiados y recuperados por Covid-19 han encontrado que entre las secuelas se encuentra la pérdida de fuerza y movilidad, en pacientes que sufrieron por el virus de manera media o fuerte. Y esto obliga a realizar una larga rehabilitación para poder seguir contando con esas capacidades físicas. 

Antonio Cañete, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM explica que aunque las vías respiratorias son las más afectadas por el contagio del virus, los músculos necesitan oxígeno para que tenga energía y se pueda contraer. Por eso, la falta de oxígeno hace que se pierda fuerza, la circulación se ve afectada y el funcionamiento de los músculos se modifica de manera indirecta. Del mismo modo se puede dañar el sistema nervioso, que es el que interviene en las funciones musculares.

Entre otros síntomas también se encuentra el dolor de espalda, sensación de ahogo durante la noche y cambio de voz. Las articulaciones también pueden sufrir inflamación.

Encuentran nuevas secuelas tras el contagio de Covid-19 
FOTO: Archivo 

Aún no se conocen todas las secuelas de Covid-19 

En los meses recientes se han registrado casos de pacientes que después del Covid-19 sufrieron cambios neurológicos, cambios sensitivos como calambres o sensación de adormecimiento en las extremidades. Incluso, muchos de ellos tuvieron que recibir rehabilitación física para recuperarse. 

Pero aún no se sabe exactamente cuáles, cuántas y de qué magnitud son las secuelas del contagio por el virus. Por ejemplo, en China se registró la historia clínica de más de mil 700 pacientes recuperados.

En el estudio encontraron que a los 6 meses de la infección, los sobrevivientes al virus presentaban fatiga o debilidad muscular, dificultades para dormir y ansiedad o depresión. Los contagios más graves tuvieron secuelas como ver sus capacidades pulmonares más afectadas y manifestaciones anormales en el tórax.

gka


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