Mujeres, las más afectadas por el desempleo durante pandemia por COVID-19

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La crisis económica derivada de la pandemia por COVID-19 está afectando a un grupo considerable de la población que ha quedado desempleada. Desde grandes multinacionales, hasta pequeños comercios, son muchos los sectores a los que les llegó el “castigo económico”; sin embargo, si se hace una aproximación más cercana a la población afectada, parecería ser que “tiene cara de mujer”; estos son los datos que lo demuestran.

Las decisiones que se han tomado para reducir el número de contagios por COVID-19, ha afectado seriamente a las mujeres trabajadoras informales, quienes han perdido su sustento de vida de forma casi inmediata, sin ninguna red o posibilidad de sustituir sus ingresos diarios.

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De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo elaborada por el INEGI, lo más grave es que la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral en México es de 45 por ciento. Seis de cada diez mujeres de la población económicamente activa femenina no tienen acceso a trabajos formales.

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Informalidad laboral con las trabajadoras domésticas

El informe elaborado por ONU Mujeres México “COVID 19: Respuesta con igualdad de género en el ámbito laboral”, señala que el 99.2 por ciento de las trabajadoras del hogar no cuentan con un contrato escrito que especifique sus actividades, duración de la jornada laboral, prestaciones y vacaciones. 

Es importante resaltar que una gran parte del empleo de las mujeres se encuentra en la economía informal. Son trabajos que carecen de derechos laborales y protección social, incluida la atención médica, la baja por enfermedad o las prestaciones por desempleo.

¿Cómo se vive el desempleo en los asentamientos populares?

Sonia Leonardo tiene 40 años y vive en la comunidad Teteocotla en Tlalpan. Antes de que comenzara la pandemia por COVID-19 se dedicaba al trabajo doméstico y luego de que se anunciaran las medidas de aislamiento social, su situación tuvo un giro muy complejo. 

“Dijeron que como utilizo transporte público podría contagiar a la familia, por eso que decidieron descansarme”. Para Sonia, el “descanso” fue sin ningún tipo de liquidación o apoyo que le permitiera hacer más llevadera la cuarentena

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Sonia, además padeció malestares en la rodilla hace unos meses que le impedían desarrollar su trabajo de la mejor forma, pero sin seguro o la posibilidad de incapacidad remunerada, decidió continuar laborando. 

“Es triste y preocupante cuando estás pensando en que ya mañana te toca ir a trabajar y ya con eso puedo comprar tortillas o para salir con gastos de la semana para que de pronto te digan 'ya no te presentes', piensas, ¿y ahora qué hago?”. 

En la comunidad El Sifón, ubicada en la CDMX, vive Guillermina Huerta, cuya situación también deja en evidencia los problemas del trabajo en el contexto de la informalidad. 

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Desde los 14 años, Guillermina se ha dedicado a la siembra y cosecha de diversos vegetales, pero a causa de la pandemia, su producción se vio afectada de forma inesperada.

“Teníamos que salir a conseguir las semillas, pero resulta que ahora las venden muy caras y algunas especies comenzaron a escasear. Bajó tanto la venta que tuvimos que dejar nuestro negocio y comenzar a ver qué otras cosas podíamos hacer, como vender pan de elote, esquites, tamales, entre otros. Hemos salido a vender para que no se nos echara a perder la mercancía, pero hubo días que apenas juntábamos 100 pesos”.

¿Qué más está pasando en el invisibilizado mundo de las mujeres que trabajan en la informalidad? ¿Cuántas situaciones más habrá como las de Guillermina o Sonia? Comprender la situación actual de desempleo es fundamental para pensar en medidas de apoyo para mitiguen los efectos de la pandemia.

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Debemos exigir políticas públicas que protejan a las mujeres trabajadoras, en especial a las del sector doméstico, puesto que sus trabajos se han visto fuertemente suspendidos y el nivel de informalidad es casi total. 

Otra forma de participar es apoyando a fundaciones como Fondo Semillas, una organización feminista que trabaja por mejorar la vida de las mujeres en México. Desde TECHO también se están trabajando programas de apoyos a mujeres en los asentamientos populares con despensas y sistemas de captación de agua. Se puede apoyar donando desde www.techo.org/mexico/donacovid 

Conoce más sobre esta problemática en Hablemos de Pobreza

mjsc