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Lo que el COVID-19 se llevó: Pérdida de ciberseguridad, libertad y la vida

NACIONAL

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El pasado 30 de marzo el gobierno federal decretó la Emergencia Sanitaria, por lo cual la mayoría de la población del país se mantiene en cuarentena voluntaria, aunque la pandemia ha traído diversas problemáticas como los ciberdelitos o las pérdidas de la libertad o los duelos para aquellos cuyos familiares mueren de COVID-19.

Por ello, en esta Mesa de Opinión, A fuego lentoAlfredo González Castro acompañado por Isaías Robles, conversaron con un grupo de expertos para entender estas complejas situaciones, comenzando por el doxing, un ciberdelito que se ha incrementado con la pandemia.

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En promedio se intentan 9.4 millones de intentos de ciberdelitos

Salvador Guerrero Chiprés, consejero Presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia de la Ciudad de México, indicó que en promedio se llevan a cabo 9.4 millones de intentos de ciberdelitos en el país, de los cuales sólo el 7%, es decir alrededor de 680 mil fraudes y extorsiones, se cometen.

En este contexto, señaló que en los 14 días que van de abril, los ciberdelitos reportaron "un ligero repunte" de entre un ocho y 14%.


Antes hackeaban por reconocimiento, ahora es por ganancias económicas

Eduardo Zepeda, investigador en Eternal Data y cofundador de la Policía Cibernética de la Policía Federal, explicó que los hackers hackeaban hace 30 o 40 años para buscar popularidad y reconocimiento de sus compañeros, hace 20 años lo hacían para buscar ganancias económicas, y alrededor de 15 años por información, pues ésta ha aumentando de valor.

"En la actualidad los hackers ya no lo hacen nada más por ser el chavo chicho de la película gacha, sino ya lo hacen por obtener ganancias económicas, ya lo hacen para extorsionar y pedir un rescate por un sistema informático."


Incertidumbre puede crear ansiedad o agresividad

Manuel González Oscoy, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM y Psicoterapeuta, detalló que ante la cuarentena voluntaria se deben hacer cambios en los hábitos, las conductas y las rutinas.

Mencionó que en este contexto, no tener una fecha fija para retomar las actividades puede crear una incertidumbre, que si no se sabe manejar puede derivar en ansiedad o agresividad.


Reacciones violentas ante muertes por COVID-19 resultan ante nuevos procesos

Por su parte, Israel Ortiz Galán, psicólogo, paliativista y tanatólogo, señaló que la cuarentena ha creado un impacto "muy fuerte" a diversos niveles, desde lo biológico, psicológico, social, espiritual, hasta lo económico, que se vuelven en amenazas reales.

En este escenario, señaló respecto a los fallecimientos por COVID-19 se viven procesos que han tenido que ser rápidos debido a la inmediatez de la cremación y en muchos casos, sin la oportunidad de ver al familiar.

Por esta razón afirmó que para quien requiere la prueba física de que su pariente ha muerto, puede resultar "terriblemente" complicado y en este contexto que se han visto situaciones de enojo desbordadas. En este sentido aseguró que se debe aprender a canalizar de forma adaptativa y reconocer que se van "a vivir emociones como en montaña rusa".

Entérate de los detalles en Mesa de Opinión, A fuego lento.

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Por: Redacción Digital El Heraldo Radio

AAF