CNDH: libres, por error

En el caso Iguala nueve acusados dijeron ser víctimas de tortura y lograron su excarcelación, señala

Escrito en NACIONAL el
Aunque la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) identificó que no fueron objeto de tortura, al menos nueve posibles responsables de la desaparición de los 43 jóvenes de Ayotzinapa, han sido liberados. Pese a que algunos confesaron su participación en el caso de los normalistas, consiguieron el auto de libertad tras la anulación de sus confesiones al existir “indicios de tortura”. El titular de la oficina especial para el caso Iguala de la CNDH, José Trinidad Larrieta, explicó a El Heraldo de México que por el caso Iguala se recibieron 72 quejas; de ahí, dijo, se derivó la liberación de al menos 12 inculpados por presuntos actos de tortura, sin embargo, se determinó que nueve no fueron víctimas de este delito. "Hay varios de los que se liberaron bajo argumentos de que habían sido objeto de tortura y no lo fueron, sobre todos los principales que han dado la explicación de que (los 43 jóvenes) fueron incinerados", reconoció. Para llegar a esa conclusión, la CNDH aplicó una serie de exámenes cómo el protocolo de Estambul —guía aplicada por la ONU para valorar si una persona fue torturada—, entrevista a los inculpados, certificaciones médicas y valoraciones psicológicas. Durante cuatro años, Trinidad Larrieta encabezó una investigación en la que participaron médicos forenses, criminalistas, histopatologos, psicólogos, genetistas, antropólogos, entre otros, que dio como resultado un extenso informe de 2 mil 177 páginas. Ahí, se detallan, entre otras cosas, cada uno de los 72 casos, de los cuales se identificó que en 55 hubo detenciones arbitrarias, en 49 dilación en la puesta a disposición de los detenidos, en 28 tratos crueles, inhumanos y/o degradantes y en 14 cateo ilegal. “En la recomendación estamos diciendo: PGR (ahora Fiscalía) tienes todos estos elementos probatorios que derivan de nuestra recomendación, en dónde estamos demostrando quienes sí fueron objeto de tortura”, explicó. En el documento también solicitan a la Fiscalía General de la República (FGR) enviar a la Universidad de Innsbruck, en Austria (que ya trabajó con los padres de los normalistas) 114 restos óseos encontrados en el basurero de Cocula y en una de las bolsas del Río San Juan, para que sean identificados. “Sí en este análisis se determina que efectivamente corresponden a los normalistas habremos avanzado mucho en la investigación del caso”, afirmó. Incluso, dijo, éste deberá ser el primer paso que tendrá que realizar la Comisión de la Verdad que instaló el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador para conocer lo que sucedió. ¿Los resultados que han obtenido en la investigación que realizaron durante cuatro años confirma que todos los normalistas fueron incinerados en el basurero de Cocula? Hay indicios fuertes, poderosos de que ese pudo haber sido el destino final; sin embargo, hay 10 hipótesis en la recomendación sobre el posible destino de los normalistas que tienen que ser agotados.   Por RICARDO ORTIZ