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Amenazan invasiones al sumidero

asentamientos irregulares aumentan por la venta ilegal de terreros, lo que pone en riesgo al cañón, advierten activistas

NACIONAL

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Las invasiones en el Parque Nacional Cañón del Sumidero representan “un cáncer” para este pulmón de Chiapas, consideran organizaciones y dependencias federales. El mayor número de asentamientos irregulares se registró en abril de 2013, por el Movimiento Campesino Regional Independiente (Mocri), nueve meses después de las elecciones para gobernador y alcalde de Tuxtla Gutiérrez. La organización Tierra Verde, Naturaleza y Cultura, AC, documentó la venta de terrenos a “bajos precios” para sumar simpatizantes dispuestos a obedecer a partidos políticos para hacer valer su “derecho a una vivienda”. En abril de 2013, comenzaron a llegar 600 personas, distribuidas en nueve invasiones, a ocupar 41 hectáreas de selva baja del Área Natural Protegida (ANP), decretada en 1980. Son asentamientos sin ley, que no permiten la entrada de la autoridad. “Están armados; ahí se cometen delitos y es peligroso”, afirma María Alejandra Aldama Pérez, representante del Movimiento Salvemos al Cañón del Sumidero. Los anuncios de la venta de terrenos en un principio piden tres mil pesos por lote. Uno de los requisitos indispensables es que los compradores construyan de inmediato; luego les exigen participar en reuniones y mítines. De acuerdo con Cynthia Reyes Hartmann, integrante del Consejo Asesor del Parque Nacional Cañón del Sumidero, se trata de un fraude, una violación a los derechos humanos y a una vivienda digna. Aunque estas nueve invasiones no son reconocidas, el ex alcalde de Tuxtla Gutiérrez Fernando Castellanos Cal y Mayor prometió regularizarlos y la administración de Manuel Velasco entregó gimnasios al aire libre. Tras el decreto de ANP, no se puso atención en el manejo, asegura Reyes Hartmann, pues los asentamientos irregulares continuaron y 38 años después suman 93. En 2003, cuando la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) se hace cargo del Parque y delimitó un nuevo polígono para la desincorporación de los asentamientos irregulares. Pero las invasiones siguen. Aunque se denunciaron ante Fiscalía General de la República, fue improcedente, dice Aldama. Los entrevistados coinciden en la importancia de aplicar el estado de Derecho y desalojar a las nueve invasiones para respetar y conservar el Parque Nacional Cañón del Sumidero. Por Jeny Pascacio oos

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