Haz tu denuncia aquí

"Se siente el dolor de la gente"

el soldado que lloró tras un rescate fallIdo, dice que encontró un escenario horrible

NACIONAL

·
JUCHITÁN. Por la imagen que circuló en redes sociales, fue conocido como El Soldado Valiente. Su nombre es Martín Moctezuma Luis Hernández, originario de uno de los barrios marginados de la ciudad de Juchitán de Zaragoza y cabo en el 98 batallón de infantería de Ciudad Ixtepec, Oaxaca. En la fotografía que viralizó Marco Gil Vela, se muestra a un joven militar inconsolable, minutos después de haber rescatado dos cuerpos. Eran los de la esposa y la hija de Marco, que estaban entre las ruinas de la casa donde habitaban, en Jojutla, Morelos, tras el sismo de 7.1 ocurrido el 19 de septiembre de 2017. [gallery size="horizontal_medium" ids="366179,366180,366181"] Martín cuenta que el día que ocurrió el movimiento telúrico se encontraba en el 108 batallón de infantería de Jojutla, Morelos, y a los pocos minutos recibieron las indicaciones de sus superiores para implementar el Plan DNIII, por lo que enseguida se sumaron a las labores de ayuda a la población afectada. “Al momento de ir en el camino, notamos que una señora gritaba alterada, decía que sus sobrinas estaban sepultadas entre los escombros donde fue su domicilio; ahí fue que un teniente ordenó que descendiera un pelotón, y en ese pelotón venía yo; al momento de llegar al siniestro, a la casa, había una escena bastante horrible”, cuenta. “Al ver tanta gente, tanta deses-peración, lágrimas, llantos, y eso fue para mí muy doloroso: escuchar los gritos del padre, como se desgarraba la garganta pidiendo auxilio, ayuda para su esposa e hija”, señala. Recuerda que de todos los que se encontraban en el lugar, él fue quien ingresó entre los escombros; logró llegar al lugar donde se encontraban los cuerpos, pero en ese instante el sentimiento lo invadió, porque por su mente pasaron imágenes de sus familiares. “Uno como padre de familia lo siente; se siente el dolor, fue cuando junto con mis compañeros empezamos a remover los escombros, y como yo era el más delgado, logré acceder en el domicilio, donde encontré los cuerpos de las personas”. El dolor lo invadió y así desencajado hizo entrega de los cuerpos a los vecinos; uno de éstos aún con signos vitales, aunque minutos después falleció. “Cuando saqué a la nena, noté que aún tenía señales de vida y fue una gran emoción la que sentí en ese momento, como padre de familia uno tiene sentimientos, uno piensa que como militar ya no sentimos o que somos duros por el adiestramiento que tenemos, pero no es así, no dejamos de ser seres humanos con sentimientos, y fue ahí que me invadió el sentimiento de padre”. Al salir, lo sostuvo un grupo de personas que trataba de consolarlo, ya que Martín lloraba al ver aquellos cuerpos. Ese instante fue captado en la cámara de Salvador Kellerman, tío de Marco Gil, y su imagen se viralizó, pues transmitía el dolor que dejó al terremoto que azotó al centro del país. Así, se convirtió en un ícono, como un reconocimiento al esfuerzo y la entrega de los miembros del Ejército, en su capacidad de respuesta ante desastres naturales y el apoyo a la población. Martín lo ve así, responde que eso significa mucho, pero el reconocimiento es para todos los que integran las fuerzas armadas. POR JOSÉ LUIS LÓPEZ

Temas