Xóchitl Gálvez: ¿Equidad de género?

En el Senado, 63 de los 128 integrantes somos mujeres; en la de Diputados 241 son mujeres y 259, hombres

Recuerdo que cuando era niña, las mujeres escondían la mitad de su rostro detrás de un rebozo, mientras los hombres elegían al delegado de la comunidad. Los usos y costumbres no permitían que asistieran a reuniones donde se tomaban las decisiones para las mejoras del pueblo. Ellas se quedaban en casa echando tortillas, cuidando a los hijos o algunas otras trabajando en el campo. No tenían derecho a participar, mucho menos a votar. Así se vivía en mi pueblo, allá en el Valle del Mezquital, Hidalgo, y en muchas otras comunidades de todo el país. Al migrar a la Ciudad de México, entendí la importancia de la participación de la mujer en los diferentes rubros; sin embargo, como profesionista me encontré con la escasa presencia de mujeres en el mundo de la ingeniería y como empresaria con su poca participación en los consejos de administración de las compañías. Ya en el gobierno federal, durante la administración del entonces presidente Vicente Fox, encontré que la mayoría de los puestos directivos eran ocupados por varones. En la Comisión Nacional de Desarrollo de los Pueblos Indígenas trabajamos hasta alcanzar que por lo menos 40 por ciento de estos espacios fueran para mujeres, no sólo por un tema de inclusión, sino también de capacidad e inteligencia. Lo mismo sucedió en la delegación Miguel Hidalgo, donde dos de los cuatro directores generales son mujeres. En la actualidad, en el Congreso de la Unión, en la LXIV Legislatura, se cumplió con las cuotas de género gracias a la Ley General para la Igualdad entre Hombres y Mujeres, promulgada en el año 2006. En el Senado de la República, 63 de los 128 integrantes somos mujeres; en la Cámara de Diputados 241 son mujeres y 259 hombres, sin embargo, falta mucho por hacer. Llama la atención que los presidentes de las mesas directivas sean hombres y que sólo una mujer ocupe la coordinación parlamentaria de los ocho partidos representados en el Congreso de la Unión. Se trata de Sasil de León Villard, quien coordinará a los senadores del Partido Encuentro Social. La lectura es clara. Los varones siguen acaparando los puestos de toma de decisiones. Siguen conformando una burbuja a la que no permiten la entrada al sexo femenino. Es evidente que el trabajo de las mujeres en el gobierno ha sido destacado, al igual que el de los caballeros, pero debemos buscar nuevos métodos para que esto sea reconocido. Estoy convencida de que tanto legisladoras, como legisladores, necesitamos establecer un acuerdo político a fin de que las coordinaciones parlamentarias, mesas directivas y demás puestos de toma de decisiones sean rotadas. En el gobierno se requiere de la voz femenina. Es tiempo de ser plurales, de que la igualdad no sólo se mencione en el discurso, de ser congruentes y lograr una verdadera paridad en el gobierno. Recordemos que las neuronas no tienen sexo.
XO?CHITL GA?LVEZ SENADORA ELECTA @XOCHITLGALVEZ

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