Haz tu denuncia aquí

Lo ponen en escenarios perredistas

NACIONAL

·
Ricardo Anaya se esforzó en poner su sello a los mítines que el PRD le organizó esta semana similares a los vistos hace seis y 12 años en campañas de su hoy adversario, Andrés Manuel López Obrador. Aun así, en este ambiente muy particular del perredismo, con la estructura partidista movilizando “simpatizantes”, el abanderado presidencial del PAN, PRD y MC sí se distinguió en algo: fue el candidato de los hospitales. Primero en el Estado de México, luego en Chiapas y después en Zacatecas prometió la construcción de hospitales. En todos lados Anaya ofreció la puesta en marcha del mejor sanatorio de la región. Y para no desentonar con el pliego de promesas, el queretano también ofreció transporte público, así como construir o terminar las carreteras y, como era de esperarse, estos ofrecimientos se convirtieron en los aplausos de las concentraciones que encabezó. Al iniciar la semana, Anaya Cortés fue a Valle de Chalco, en el Edomex, zona dominada por el PRD, pero con un ejército de seguidores lopezobradoristas. La estructura local perredista fue la organizadora del evento y la encargada de llevar al evento su voto duro, con su respectivo pase de lista. “Vengo a darles la garantía de que ahora sí se va a cumplir: va a llegar el metro hasta Chalco; éste es el compromiso, porque esto es lo que ustedes se merecen”, dijo en ese mitin, muy parecido a los que históricamente le organizaban al tabasqueño, es decir, multitudinario y organizado conforme a la fuerza política de los caciques perredistas, en este caso del candidato a diputado federal, Ramón Montalvo. Para agraciar a los habitantes del candidato de Junto Haremos Historia y gritaba su apellido. A pesar de agradecer su apoyo asintiendo con la cabeza y sonriendo al escuchar el enérgico apoyo, el candidato les recordó cuando votaron en su contra. “No es un reproche, es un señalamiento fraterno: la pasada elección votaron por los partidos que aprobaron la mal llamada Reforma Educativa”, dijo, con un ligero tono de recriminación. del oriente del Edomex, el candidato tuvo la idea de llegar manejando un mototaxi, el transporte público más popular de la zona; llegó entre aplausos, aunque no estuvo exento de reclamos de seguidores de Obrador, quienes le reclamaron la fijación de él contra el tabasqueño. Al día siguiente, el panista fue Chiapas y en el municipio de Las Margaritas volvió con su propuesta del hospital: “Vamos a construir el hospital aquí en Las Margaritas, habrá médicos, enfermeras y medicinas suficientes, porque cuando se pierde la salud se pierde todo. La salud será nuestra prioridad”. Para llegar hasta este lugar, No obstante, el viernes, el candidato de Morena mostró su respaldo total al presidente Enrique Peña Nieto durante un mitin celebrado en Valle de Santiago, Guanajuato. Incluso, dijo que, de ganar la elección, pediría una audiencia con el mandatario, para poner en marcha una transición ordenada, respetuosa de las instituciones, y, sobre todo, respetuosa de la figura presidencial. “Voy a respaldar al Presidente hasta que termine su mandato”, declaró López Obrador, quien aseguró que no apostará a la dualidad de poderes y que reconocerá su autoridad hasta que reciba la banda presidencial. donde inició —en enero de 1994— el levantamiento armando del EZLN, tuvo que sortear una serie de obstáculos en la carretera, pues había bloqueos que impedían el acceso al lugar del evento, sin embargo, autoridades locales le buscaron una nueva ruta. Ahí propuso hacer valer los acuerdos de San Andrés Larránzair, pactados con el gobierno federal luego del cese de enfrentamientos con el Ejército mexicano.   PRESIDENTE CHARRO Ya entonado con el tema de los hospitales, Ricardo Anaya fue a Jerez, Zacatecas, y participó en una charreada, donde presentó un video donde se le ve haciendo El paso de la muerte, la suerte más peligrosa de ese deporte mexicano. A los zacatecanos de esa región les prometió que, de ganar la Presidencia, habría uno de los mejores hospitales de la zona. Ese día, el panista propuso a sus seguidores convertirse en el “presidente de los charros”. También sugirió al gobierno ir a la Organización Internacional de Comercio para revertir el impuesto, al acero y al aluminio, impuesto a México por el presidente Donald Trump. Desde ese día, Anaya ha reclamado al gobierno de Peña Nieto, su decisión de haber invitado a Trump a Los Pinos a Trump. POR FRANCISCO NIETO