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Acompaña pobreza al EZLN

NACIONAL

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TUXTLA GUTIÉRREZ. Aunque el levantamiento armado del 1 de enero de 1994, que encabezó el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en Chiapas, fue una sorpresa para todo el mundo, e hizo voltear los ojos hacia el sureste, el estado continúa en la pobreza. Académicos e investigadores coinciden que en 25 años de zapatismo se mandaron “innumerables recursos”, más que los que se invirtieron en el Plan Marshall, que sirvió para reconstruir a Europa en la Segunda Guerra Mundial. Pero la diferencia radica en que Chiapas sigue siendo pobre, y esto “no era precisamente lo que buscaba el movimiento zapatista”, considera el economista Jorge López Arévalo. Chiapas recibió en cinco lustros el equivalente a 70 mil millones de dólares. El Plan Marshall, en 1948, destinó 13 mil 400 millones de dólares, que actualizados representan poco más de 60 mil millones, si se toma en cuenta que se destinó para varios países de Europa. López Arévalo recordó que cuando el movimiento surgió, entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio y a partir de entonces el gobierno federal miró hacia Chiapas. “Mandó innumerables recursos, sí. Es verdad que antes Chiapas no era importante en términos del gasto público. A partir de 94 comienza a serlo y lejos de beneficiar a los que debería, ha beneficiado a la clase política, al punto que Chiapas continúa con extrema pobreza”. Contrario al objetivo del EZLN, considera, el cambio estructural que se ha dado ha sido la migración, incluso de bases zapatistas. Como pasó en Chiapas con la revolución de la guerra de independencia, la cuarta transformación también llega tarde y no pinta posibilidades de cambio. “Son las mismas élites recicladas”, asegura el también académico. En este contexto, la autonomía en condiciones de pobreza tiene pocas posibilidades, afirma. Pero, los zapatistas han resistido a la fragmentación generalizada de los movimientos sociales, a la que abonan los partidos políticos y que comenzó en el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía, asegura el investigador y militante zapatista, Gaspar Morquecho Escamilla. “Se ha mantenido, tiene una presencia internacional, pero creo que no ha podido desbordar más allá de lo que organizó del 83 al 94. Hubo un momento muy importante. Después del levantamiento armado habrá un proceso de repliegue para conservar sus bases”, afirma. A decir del Congreso Indígena y el Consejo Indígena de Gobierno, se encuentran a nivel nacional las mismas dificultades que han enfrentado en Chiapas. Coloca como un logro importante que el movimiento mantenga sus proyectos de autonomía, “único en México”. Será muy interesante cómo se irá desarrollando el EZLN, dijo, en relación con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, gobierno que ya ha recibido severas críticas por megaproyectos como el caso del Tren Maya.   Por JENY PASCACIO

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