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Sobrevivió a masacre yendo a EU e insiste

BILLIE ATESTIGUÓ LA MATANZA DE SAN FERNANDO hace 10 años; busca otra vez llegar a eu

NACIONAL

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Billie camina de un lugar a otro buscando unos zapatos. Se prepara para el último tramo que caminará en México rumbo a Estados Unidos. Hace ocho años estuvo a punto de llegar a su meta pero, cuenta, un grupo de zetas lo secuestró junto con otros 73 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, y su viaje se frustró. Por suerte, reconoce, sobrevivió junto con otra persona.   En su segundo intento por llegar al país vecino, llegó la madrugada de ayer a la Ciudad de México. Fue de los primeros migrantes centroamericanos en concentrarse en el estadio Jesús Palillo Martínez, en la alcaldía de Iztacalco, donde se espera se congreguen cerca de 5 mil hondureños y guatemaltecos.   [caption id="attachment_398814" align="aligncenter" width="737"] Billie siente temor, pero no ceja en su intento de lograr asilo para e?l y para su familia. Foto: Arturo Vega / Heraldo de México.[/caption]   Aunque el hombre de 33 años reconoce que tiene miedo de revivir aquella masacre de la que fue testigo y sobreviviente los últimos días de agosto de 2010, asegura que su objetivo es conseguir asilo para él, su esposa y los cinco hijos que le sobreviven, pues hace un año, en diciembre, unos pandilleros asesinaron con 20 disparos a su hijo mayor.  
“Mis hijos se quedaron llorando; el más pequeño me dio pesar, pero le dije: ‘Hijo, tengan fe. Te voy a mandar a traer con tu madre y hermanitas’, y aquí estoy, luchando por trabajar y mandarlos a traer para una mejor vida”, afirma.
  La violencia también fue el principal factor para que Alejandro, de 27 años, junto con su esposa Andrea, de 25, y sus dos hijos de cuatro y dos años, decidieran dejar todo en Guatemala y únicamente salir con dos mochilas, un par de cobijas y una muda de ropa. Desde hace siete meses la violencia arreció y el trabajo escaseó.  
“A ver si podemos llegar a Canadá. Dicen que es mejor y tranquilo, menos violencia y racismo”, señala el joven.
Hace 15 días vio en televisión que una caravana de migrantes hondureños se dirigía hacia Estados Unidos. Después de platicar con su esposa, decidieron abandonar todo para buscar un mejor futuro. Aunque su intento será llegar a Canadá, no descarta quedarse en México.   Mientras tanto, cuenta que seguirá buscando que, como ocurrió la mañana de ayer, algún automovilista les dé un raite para llegar hasta Tijuana, porque sus pequeños ya están agotados.   El albergue instalado por el gobierno de la Ciudad de México es para algunos migrantes la oportunidad de conseguir ropa, dormir bajo techo y poder darse una ducha a jicarazos.   Hasta la tarde de ayer llegaron cerca de 2 mil 700 hondureños y se esperaba que durante la madrugada llegara el resto de mujeres y niños que se quedaron rezagados por no haber autobuses que los transportaran en forma masiva.   POR RICARDO ORTIZ jrr  

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