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La mexicana que ayuda a las víctimas del conflicto en Gaza

NACIONAL

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Se llama Frida Golan y es una mexicana que al despertar todos los días, las primeras imágenes que ven sus ojos azules es la cerca que divide Gaza e Israel, donde se encuentra su hogar.   https://www.youtube.com/watch?v=qMSejm2-Fys   Su casa está a unos metros de la malla metálica que divide estos países que viven en alerta constante, pues en cualquier momento podrían caer misiles que lanza la milicia de Hamas, quienes controlan Gaza. Sin embargo Frida, judía que creció en las colonias Roma y Condesa, en la capital mexicana, sigue creyendo que haber dejado su país, hace más de 40 años, fue una buena decisión, pues con su profesión de terapeuta ayuda a quienes padecen crisis de postguerra.     “Me eduqué en un colegio judío en México y fui parte de una asociación juvenil cuya meta era llegar a Israel”, explica Frida, quien recuerda que no hace mucho había una buena relación con sus vecinos de Gaza, cuando aún se podía ir a comprar productos o ir hasta el Mediterráneo. Pero desde hace casi dos décadas, esta zona ha sido escenario de guerra y sus habitantes han aprendido a vivir en la línea de fuego. A diferencia de la tranquilidad de otros lugares en el mundo, como es el caso de Chapultepec, lugar que imagina cuando piensa en México, Frida debe estar siempre alerta para ubicar los bunkers que hay en calles, paraderos de autobúses, escuelas y casas particulares, para resguardarse de los misiles, pues cuando suena la alarma que repite en hebreo la frase “color rojo”, todos tienen 15 segundos para llegar a estos refugios.   [caption id="attachment_49350" align="aligncenter" width="2016"] Foto: Francisco Nieto.[/caption]   En los momentos más difíciles de esta guerra, Frida experimentó situaciones extremas, como ver a su esposo paralizado al escuchar las detonaciones: “fue muy difícil ver a mi esposo paralizado. Cuando empezaron a sonar todas las bombas, el hombre dejó de respirar”. Pese a todo este escenario bélico, Frida –quien seguido viene a México para encontrarse con familiares y amigos, pasear por el Lago de Chapultepec y comer churros en El Moro— mantiene la esperanza de que llegará la paz, pero también advierte que no se rendirá ante la gente que busca destruir Israel. Frente a la cerca divisoria, Frida mira hacia Gaza y señala el muro que se construye entre los dos países y dice: “esto no es normal, ninguna barrera es la solución”. Y recordó que este sentimiento le vino a la cabeza cuando supo que Donald Trump busca construir un muro fronterizo: “es una idea antidemocrática, antihumana y ese muro es un error”. Este estilo de vida lo comparte la argentina Susi Cohen, quien vive desde hace 11 años en Netiv Haasara, comunidad vecina de Gaza. Ella, al igual que Frida, asegura que el lugar de los judíos es Israel y que harán todo lo que esté en sus manos para convertir este sitio en “lugar normal y pacífico”. Ambas latinas recuerdan con nostalgia sus países, pero su destino está en Medio Oriente.   Por Francisco Nieto.