El nuevo mapa distrital en CDMX altera cotos de poder

El nuevo mapa distrital en CDMX altera cotos de poder
El nuevo mapa distrital en CDMX altera cotos de poder
El nuevo mapa distrital en CDMX altera cotos de poder
La nueva distritación de la Ciudad de México pone en riesgo bastiones que históricamente han tenido algunos partidos como el PRD y el PAN. Pasar de 40 a 33 distritos para elegir los diputados al primer Congreso capitalino provocó un debate entre los actuales legisladores locales y el Instituto Nacional Electoral (INE) sobre los criterios para definir los nuevos territorios.
Por ejemplo: en 2015, el Distrito I Local fue ganado por el PRD con apenas dos mil votos de diferencia a Morena. Tenía 109 secciones electorales. Ahora se propone que sea el Distrito 12 y aumente a 143 secciones, con una población de 301 mil 312 habitantes.  
O bien, el Distrito XVI de Benito Juárez, que siempre ha ganado el PAN y que tiene un padrón electoral de 180 mil ciudadanos, deberá ampliar sus fronteras para aumentar su electorado por arriba de los 200 mil. El mismo caso ocurre con el actual Distrito XVII, con sello panista, ahora sería el Distrito 24 con 41 secciones electorales más. El INE busca que todos los distritos tengan un promedio de población, pero eso rompe la dinámica de los partidos y sus corrientes que poseen bastiones definidos, según colonias y pueblos. En respuesta, a nombre de la Asamblea Legislativa, el diputado local y presidente de la Comisión de Gobierno, Leonel Luna, exigió al INE revisar nuevamente la distritación y modificar el anteproyecto. La propuesta fue presentada el viernes 23 de junio por el director ejecutivo del Registro Federal de Electores, René Miranda y consejeros electorales. “Solamente corren las líneas de división. Quieren una población por distrito que vaya de los 200 a 250 mil personas. No consideran otros factores como identidad, pueblos originarios. No se basan en listado nominal. Los criterios demográficos no se entienden, considerando que el último censo fue hace siete años”, expuso. El mismo viernes, los diputados y consejeros del INE sostuvieron una reunión, donde comenzó el debate y se pidió considerar criterios de orografía, pueblos originarios y colonias, para de esa forma garantiza la gobernabilidad. Quedó pendiente un nuevo encuentro o mesas de trabajo para revisando el proyecto. Entre tanto, el diputado del PRD, Mauricio Toledo, mostró ayer su disconformidad con la distritación, pues el criterio de población es preocupante. “Creemos que ellos hacen su justificación en base a la población. Es preocupante, porque Estados en donde existe mayor población como en la ciudad de México le quitaron distritos. Es irresponsable que Coyoacán comparte casi la mitad con Xochimilco, por ejemplo. Es quitarle el derecho a los ciudadanos”.
La Constitución de la Ciudad de México mandata que el número de distritos electorales locales debe bajar a 33 para las elecciones de 2018. Así se deberán elegir 33 diputados por voto directo y 33 más por la vía plurinominal. El plazo para tener la distritación local es el último día hábil de junio. De esta forma, el proyecto elimina un distrito de la delegación Gustavo A. Madero, que ahora quedaría con cuatro territorios. A Iztapalapa le quitan dos distritos para quedar en seis. El distrito 39 de Xochimilco se incorpora a Tlalpan. Álvaro Obregón pierde un distrito electoral en la zona de barrancas y pasará a formar parte de Cuajimalpa, para crear el nuevo distrito 31. Miguel Hidalgo tendrá un nuevo distrito, el 17, que abarcará casi toda la demarcación. Uno de los casos de mayor polémica es Coyoacán, que pierde un distrito, con influencia del PRD, y que ahora compartirá con Benito Juárez, de franca presencia del PAN. Esa división electoral suma el pueblo de Los Reyes a la colonia Del Valle. Los diputados locales critican que se atienda a un censo poblacional y no al padrón electoral. El INE tiene hasta antes de la primera semana de septiembre, fecha de inicio del proceso electoral federal, para aprobar la distritación, pero se espera que eso ocurra en los primeros días de julio.   Por Manuel Durán

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