Reos tienen control en los penales

NACIONAL

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El dinero es el que manda dentro de los centros penitenciarios de la Ciudad de Me?xico, el costo para los internos y sus familiares es alto. Tan so?lo para alguien que acaba de ingresar, que quiere mantenerse protegido y alejado de cualquier actividad relacionada con la limpieza, el pase de lista y algu?n privilegio debe pagar hasta 5 mil pesos semanales, comentaron algunos ex convictos a El Heraldo de Me?xico.
“Si quieres librarte de la fajina se te acerca alguien y te dice que te va a cobrar tan- to; muchos no tienen y deben pedi?rselo a su familia”, dijo “El Cebollas”.
Ese control es ejercido por los reos quienes, de acuerdo con los entrevistados, esta?n en contubernio con los custodios al tener que proporcionarle una parte de lo obtenido. Aqui? no pasa nada sin que los custodios lo sepan, aunque en muchos de los casos prefieren hacerse de la vista gorda”, comento? Juan, quien se encuentra en el Reclusorio Sur.
Estas condiciones de autogobierno o cogobierno, en las que las autoridades son co?mplices de los reos, fueron denunciadas por la Comisio?n Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en su recomendacio?n nu?mero 30. Adema?s de los otros gastos que tambie?n debe de considerar para tener un tele?fono, cigarros, ropa o, simplemente, zapatos, agrego? el sujeto, quien a los 50 an?os ha estado sentenciado por ma?s de 25 an?os por robo de vehi?culo y delitos contra la salud.
“Mi madre iba a verme, me deci?a que le habi?an dicho una cosa, que le habi?an pedido otra y entonces desde aqui? era necesario rifarse, decirles que no se mancharan con ella, incluso tuve que llegar a pelear, para que a la siguiente ya me pudiera venir a ver con ma?s calma”, aseguro?.
Para los familiares, en cada visita tienen llevar un capital; desde las filas para ingresar hay toda una red de complicidades. “La entrada comienza a las 10, si quiere le aparto el lugar; puede ser uno de los primeros si deja 50 pesos y asi? hacia atra?s, de 20 pesos, porque al rato es un desmadre”, dijo una sen?ora que acomodaba bancos en la fila de visitas.