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"Leo se recupera milagrosamente" 

NACIONAL

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Aún quedan escombros en la Escuela Enrique Rébsamen. Aberturas, grietas, paredes apuntaladas con vigas de madera y escenas que parecen de archivo histórico. Hace 30 días, decenas de niños murieron atrapados por el terremoto de 7.1 grados Richter. Entre ellos, la mayor parte del grupo de segundo grado donde estaba Leo Farías, uno de los sobrevivientes. Aquel 19 de septiembre, los doctores que lo atendieron en el Hospital Naval Militar, advirtieron sus pocas posibilidades de vida: uno por ciento, no más. Los muros que cayeron sobre él, provocaron el colapso de su hígado, el riñón y al menos un paro respiratorio. Después de varios procedimientos quirúrgicos, sin embargo, la fuerza de Leo lo ha llevado a ser ubicado en piso, con sus padres, lejos de las angustiantes salas de espera. https://twitter.com/a_cancha/status/912727833667149824 La historia de este pequeño ha trascendido el país, entre tantas labores de rescate. Aunque tuvo problemas en uno de los pulmones, además del hígado, los médicos le retiraron el marcapasos y la hemodiálisis. Las cicatrices, también, son menos.
“Se está recuperando milagrosamente”, dice Juan Luis Farías, su tío. “Va muy bien, pero la rehabilitación será muy larga y dolorosa. Todavía no tiene permitidas las visitas, sólo están sus papás: Fabián y Yanine. Son muchas las oraciones que hemos recibido por mi sobrino, las agradecemos de todo corazón”.
Jugadores de futbol como Lionel Messi, Luis Suárez, Dani Alves, Rafael Márquez, André-Pierre Gignac y Oribe Peralta, que no hace mucho le compró una mochila y la camiseta del América, le han hecho llegar mensajes de ánimo, a través de sus redes sociales. Los efectos son positivos a nivel sensorial, como en cuestiones médicas.  Ese uno por ciento de esperanza, que hace un mes recibió su familia, sigue multiplicándose con el tiempo. https://twitter.com/lopezdoriga/status/912674387555487744 Leo pasó cinco horas bajo la estructura desplomada de la Escuela Enrique Rébsamen. Era su primer año ahí, después de haberse mudado a Villa Coapa. Algunas cicatrices le quedan en la cara, pero habla. Toma fuerzas cada tanto. A medida que van pasado las noches, los caminos se abren para seguir, con un corazón al que nada detiene. https://twitter.com/superdeportivo/status/914271140582846464 Por Alberto Aceves/El Heraldo de México

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