FUGA DE CEREBROS

La extrema derecha en Estados Unidos crece y la Iglesia es el nuevo ente político

La iglesia podría ejercer una gran influencia en las próximas elecciones de Estados Unidos. Y, los demócratas buscan derrotar a los trumpistas

MUNDO

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¿Qué papel jugará la Iglesia en las Elecciones?Créditos: AP

Las elecciones intermedias en Estados Unidos ya iniciaron y el extremismo republicano es uno de los fenómenos que enciende las alarmas. El empoderamiento de la derecha radical se materializa a través de diversos canales.

Resaltaré tres sucesos publicados por el New York Times que me llaman la atención: las latinas republicanas en Texas, el aumento en el tono del Nacionalismo Cristiano, y la estrategia de los demócratas para fortalecer a candidatos trumpistas. En junio de este año, Mayra Flores fue electa como representante del 34vo distrito congresual de Texas.

Mayra nació en Burgos, Tamaulipas, tiene 36 años y logró voltear su curul previamente demócrata, a republicano. Al igual que ella, Mónica de la Cruz y Cassy García, de McAllen y Laredo, respectivamente, compiten por un espacio en el Congreso.

Algunos analistas las llaman “La Triple Amenaza”. Parece ser que el Partido Republicano encontró una fórmula ganadora del voto latino en Texas. El lema de campaña fue: “Dios, Familia y País." Además, apoyan abiertamente a Donald Trump y, apelan a los valores más tradicionales de muchas familias mexicanas y latinas.

También reciben apoyo constante por parte de la Iglesia Evangélica. Junto con sus seguidores, han ajustado el famoso slogan de Trump “Make America Great Again” a “Make America Godly Again”. La participación religiosa en los procesos políticos en Estados Unidos, incrementa significativamente.

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El Nacionalismo Cristiano americano, un nuevo ente político

Ejemplo de esto es el movimiento del Nacionalismo Cristiano. Esta semana, Jane Coaston, Katherine Stewart y Esau McCaulley, discutieron sobre el impacto que esta corriente tiene en la política de Estados Unidos. El caso reciente más claro es la disolución del derecho al aborto por parte de la Corte Suprema.

Ketherine Stewart resalta que el 16 de junio pasado, en el último encuentro del “Faith and Freedom Coalition” (la iniciativa más grande de activistas y políticos conservadores en Estados Unidos) explícitamente se impulsó la Teología de la Dominación. Es decir, la creencia que los cristianos tienen el derecho bíblico de controlar el gobierno y la sociedad.

Eso no es todo. Stewart retomó una de las frases del expresidente Trump durante la convención donde dijo: “El mayor peligro para Estados Unidos es la destrucción de nuestra nación desde adentro. Y saben de las personas a las que me refiero.” Donald Trump hace un ataque directo a los demócratas quienes, a su vez, trabajan en una estrategia poco convencional para derrotar a los republicanos en las urnas.

En diversos estados, principalmente California, Pensilvania y Colorado, los demócratas invierten en empoderar a los candidatos republicanos de extrema derecha. La lógica detrás de esta estrategia es simple, más no sé si correcta: impulsar a los perfiles más débiles en las elecciones primarias, quienes a su vez son los de valores y propuestas más conservadoras.

Así, en las elecciones generales, los demócratas ganan con mayor facilidad. En otras palabras, si en el Partido Republicano eligen las candidaturas de políticos de extrema derecha, existe más espacio para que los demócratas absorban los votos de la izquierda, el centro y los moderados. Espero que no les salga el tiro por la culata.

El contexto político, económico y social no está para este tipo de estrategias. El entorno muestra cambios en las afinidades políticas, como en los latinos de Texas. La participación de instituciones y creencias, como la Iglesia Evangélica y el Nacionalismo Cristiano, están cambiando, se están polarizando y se están intensificando.

Aún más, con la subida de tono en las amenazas bélicas al exterior y la crisis económica, Estados Unidos necesita más que nunca liderazgos de unidad. Ojalá que este proceso electoral redireccione el rumbo. Tristemente, yo no lo creo.
 

Por: Pedro Casas Alatriste L., director de Investigación y Políticas Públicas de la U.S.-Mexico Foundation. Licenciado en Economía y diplomado en Historia de la Filosofía por la U. Iberoamericana y Maestro en Políticas de Desarrollo Internacional por la U. de Georgetown. Twitter: @PedroCasas