LA PALMA

Erupción de volcán en La Palma deja al menos unas cien casas destruidas

Más de 5 mil personas fueron evacuadas de la zona

MUNDO

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El volcán Cumbre Vieja entra en erupción arrojando una columna de humo y ceniza como se ve desde Los Llanos de Aridane en la isla canaria de La Palma. Foto: AFP

La erupción de un volcán en la isla de La Palma, en el archipiélago español de Canarias, provocó la destrucción de unas cien casas alcanzadas por las coladas de lava que seguían bajando lentamente hacia la costa este lunes, informaron las autoridades.

"Ahora mismo, tenemos a 5 mil personas evacuadas (...) y unas cien casas destruidas", afirmó a la AFP Lorena Hernández, concejala de Seguridad Ciudadana del municipio de Los Llanos de Aridane, en el segundo día de la erupción del volcán Cumbre Vieja, la primera que se registra en esta isla en 50 años.

La desolación de ver sepultado por el fuego el trabajo de una vida

Los vecinos de los núcleos más cercanos al nuevo volcán que emergió este domingo en Cabeza de Vaca, en La Palma (archipiélago español de las Canarias), han pasado de la expectación que genera un espectáculo natural de semejantes proporciones a la desolación de contemplar cómo la lava sepulta "el trabajo de toda una vida".

Desde la población de Tajuya, en el municipio palmero de El Paso, se observa claramente la erupción y cómo corre la lava por una ladera que está siendo transformada por el material volcánico que no para de emerger por el cono del volcán.

Pero, sobre todo, se oye un rugido enorme, "como si de un batallón de aviones de combate se tratara", afirma una vecino del pueblo.

Lo que para unos representa una experiencia única, para otros se está convirtiendo en una pesadilla, una tragedia personal, porque han perdido sus propiedades o tienen la certeza de que van a perderlas. No hay nada que pueda frenar el avance de la lava.

Desireé es una vecina de Todoque, el barrio al que se dirige la colada y teme el daño que pueda sufrir su vivienda. Ella es de las que mira con desagrado al volcán. Le molesta el estruendo, no le ha dejado dormir en toda la noche.

Lo de menos es el ruido. Desirée pudo poner a salvo a sus animales el domingo, pero tiene miedo por su casa, porque sabe que "cientos" de viviendas han sido arrasadas. "Es mi casa de toda la vida", señala a EFE. "Esto no es fácil, nada fácil", continúa.
 

Con información de AFP y EFE