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Cinco de mayo: ¿Es el Día de la Independencia en México? La FALSA creencia que une LAZOS con EU

La razón por la que los norteamericanos festejan este día es porque tienen la creencia errónea de que es el día de la independencia de México, cuando en realidad lo que se conmemora es la Batalla de Puebla.

Además de este día, no hay otra fecha similar en la que Estados Unidos celebre a su vecino.
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A diferencia de México, en Estados Unidos celebran año con año el 5 de mayo, en esta fecha los estadounidenses aprovechan para deleitarse con platillos típicos mexicanos, ponerse sombreros, usar bigotes falsos y con una margarita o una cerveza en mano brindan por su vecino del sur.

La razón por la que los norteamericanos festejan este día es porque tienen la creencia errónea de que es el día de la independencia de México, cuando en realidad lo que se conmemora en esta fecha es el triunfo del ejército mexicano sobre los invasores franceses en la Batalla de Puebla, ocurrida el 5 de mayo de 1862.

Además de este día, no hay otra fecha similar en la que Estados Unidos celebre a su vecino. Cabe destacar que la relación entre ambos países históricamente ha sido tan amistosa como conflictiva. Con una tendencia hacia lo negativo en los últimos años, según muestran los sondeos de opinión. 

De acuerdo con la encuesta de Pew Research Center (PRC) la imagen positiva que tenían los mexicanos de Estados Unidos desde 2002 -de entre 47% y 69%- cayó hasta el 30% en 2017, cuando el ex presidente Donald Trump impulsó su agenda antiinmigrante.

Asimismo estudios de 2018 de la empresa Gallup, muestra cómo en la década de los 2000 nueve de cada 10 estadounidenses consideraban a México como un "aliado" o "amigo". Pero para 2018 cayó al nivel más bajo. 

Rafael Fernández de Castro, director del Centro de Estudios de Estados Unidos-México de la Universidad de California en San Diego, comentó en una entrevista para la BBC que

 "La gente de mi generación, de los años 50, 60 o 70, tienen esta relación amor-odio porque desde muy pequeños nos lo enseñaron en la escuela (...) pero las nuevas generaciones, los jóvenes tienen una relación pragmática con EE.UU.", considera.

Por su parte, el internacionalista César Villanueva considera que hay admiración, más que amor, de mexicanos hacia estadounidenses. "Hay una relación simbiótica que hay que entender, yo creo que eso es central. Tanto como los estadounidenses se sirven de México, como los mexicanos de Estados Unidos". 

Pero, ¿Qué es lo que hace que mexicanos y estadounidenses vivan una relación tan dual?

1. Heridas abiertas

La pérdida de la mitad del territorio mexicano a manos de Estados Unidos es un hito que marcó la relación entre ambos países. Hay que recordar que separatistas del territorio mexicano de Texas -apoyados por el gobierno norteamericano.- autoproclamaron la independencia en 1836. La disputa por ese territorio desembocó con el paso de los años en la invasión de Estados Unidos a México en 1846.

Con el Tratado de Guadalupe-Hidalgo, firmado por ambos países el 2 de febrero de 1848, Estados Unidos pasó a tener 2,1 millones de kilómetros cuadrados más bajo sus dominios. Y el territorio mexicano se redujo en un 55%. Este episodio es uno de los más oscuros en la historia de México y ha definido históricamente el sentimiento de los mexicanos hacia los estadounidenses.

"Teníamos un territorio enorme, el doble de lo que tenemos ahora, pero estaba muy poco poblado. En esa lógica se dio un choque histórico que siempre va a quedar como una huella. Una guerra de los dos países en la que hubo un ganador. Pero si esa expansión hubiera venido de China, Rusia o Canadá, el país era de todas maneras proclive a perder ese territorio", dice Villanueva.

"Es una herida histórica que va a quedar ahí irremediablemente. Podría cambiarse, pero no hemos hecho un proceso de reconciliación para hacerlo", añade.

2. La cultura

El ámbito cultural también es un factor clave en la simpatía entre mexicanos y estadounidenses. La gastronomía mexicana está entre las tres cocinas extranjeras favoritas de los estadounidenses, junto a la china y la italiana, según diversos sondeos, como los de Gallup.

Del lado mexicano, el consumo de cine, televisión y algunos deportes estadounidenses -como el básquetbol, el fútbol americano o el béisbol- supera al de cualquier otro país. Incluso el español cada vez tiene más presencia en Estados Unidos. 

"A través de la cultura es donde los acercamientos han sido más visibles y victoriosos, pero se da en dos niveles: uno natural, abierto, como los intercambios artísticos, organizaciones, generalmente anclados a lazos previos, familiares", señala el investigador.

El experto en la imagen de México en el extranjero señala que los mexicanos "admiran su ciencia, sus inventos, sus logros", pues México no ha avanzado en ese camino. "México no es un pueblo así. Es un pueblo que le ha costado llegar a la modernidad. Que prefiere las formas tradicionales que las modernas".

Y curiosamente, las tradiciones culturales mexicanas son admiradas en Estados Unidos.

Fernández de Castro advierte que hay un "estereotipo que ha venido ganando terreno" en la imagen que tienen los estadounidenses de México, difundida a través de los medios y productos culturales.

"Un México lleno de droga, muy violento, corrupción. Y no la sociedad vibrante que es el país. Sí hay muchos problemas en México, pero también muchos elementos de desarrollo. Está muy distorsionada la imagen de México en norteamerica", considera.

3. La unión comercial

La forma en que ambos países se han relacionado económicamente también es de suma importancia, pues Estados Unidos es el principal país de destino de lo que se fabrica o produce en México, y a su vez éste es el segundo de los estadounidenses.

"México está fascinado de ser vecino del mercado más grande del mundo", señala Fernández de Castro. "Si la economía de Estados Unidos  está creciendo, hace que crezca el producto interno bruto mexicano".

Pero esto en años recientes fue un punto que crispó las opiniones de los vecinos, cuando el presidente Trump criticó el déficit estadounidense en la balanza comercial y la mudanza de fábricas de Estados Unidos a México que generaban desempleo en su país.

Una encuesta de Gallup en 2018 indicó que la imagen de México entre los estadounidenses tocó un nuevo nivel más bajo, con 26% de los encuestados que pensaban que el vecino del sur era "enemigo".

"México tiene una admiración, no tanto al estadounidense en sí, sino a su modernidad. Una que no tiene México. Es un país que rápidamente se industrializó, se modernizó, con procesos de producción fuertes y se posicionó como una potencia mundial rápidamente en el siglo XX", sostiene Villanueva.

La historia explica en parte esto, según el experto: "México vivió más de tres siglos de colonialismo y eso generó una visión colonial, de dependencia. Eso va marcando pautas de desarrollo", señala.

"Las opiniones más negativas sobre México en el mundo vienen de los estadounidenses", adelanta Villanueva sobre un nuevo estudio que prepara. "Sí, nos perciben como una amenaza, como un país dependiente y subdesarrollado. Y en pocos sentidos como un país aliado", afirma

4. Turismo

Visitar al vecino, por turismo o para vivir ahí, es otra condición que marca sentimientos en la relación entre México y Estados Unidos.

En cuestión de turismo, 10,5 millones de estadounidenses llegaron a México por vía aérea en 2019, lo que representa 55% de todos los extranjeros que visitaron el país de esa manera. Además, 1,5 millones viven en el país, según el Departamento de Estado, lo cual es la mayor población estadounidense fuera de su país.

Grandes comunidades de jubilados residen en poblaciones turísticas de México. "Ven que pueden llevar una vida espectacular en México con sus ahorros de retirados", señala Villanueva. 

Por otra parte, México es el principal país de origen de los visitantes a Estados Unidos, con casi 21,4 millones en 2019. Y se estima que allí viven unas 36 millones de personas mexicanas o de origen mexicano. Ambas naciones comparten 3.100 km de una frontera catalogada como una de las más transitadas del mundo.

Sin embargo, mientras los estadounidenses pueden entrar a México fácilmente, incluso mudarse si lo desean, para la mayoría de los mexicanos conseguir una visa de turista es complicado, más aún, un permiso de trabajo.

"Claramente es un asunto que es visto [por los mexicanos] como rechazo de Estados Unidos. No es amistoso hacer eso. Cualquiera puede ir y solicitar la visa, pero por todo lo que se requiere la mayoría no logra conseguirla", señala Villanueva.

"Lo que el mexicano ve es que a Estados Unidos realmente no le interesa hacer una integración real de Norteamérica. Le interesa lo comercial, mejorar su competitividad, pero no integrar a una nación a la cual le teme", considera.

Por otra parte, migrar sin documentos ha dejado de ser atractivo para los mexicanos, que desde la década de 2000 ha visto una gran disminución entre los que intentan cruzar la frontera, según muestran las estadísticas del Departamento de Seguridad. 

5. El factor racial

Según la encuesta del PRC de 2019, palabras como "discriminación", "racismo", "racistas" e "injusticia" se encontraron entre las más frecuentes dichas por los mexicanos al pensar en Estados Unidos.

Villanueva y Fernández coinciden en que existe un componente racial en el sentimiento que hay entre naciones.

"El racismo en Estados Unidos no solo se da hacia los afroestadounidenses, sino a quienes son diferentes a los blancos, que se hizo más evidente durante el trumpismo", dice Fernández de Castro.

Estados Unidos cada vez se hace más diverso. El último censo muestra que 60% de la población se identifica como blanca, seguida por los latinos (18,5%) y los afroestadounidenses (13,4%) en los primeros tres lugares.

En México, la mayoría de la población es mestiza, y los que se identifican como indígenas son casi el 6%. Pero también hay un componente de racismo en su población, que históricamente ha simpatizado hacia la gente blanca.