Trumpistas querían matar a legisladores

La turba que tomó el Capitolio pretendía "capturar y asesinar" a funcionarios electos. 21 mil soldados resguardan washington previo a la juramentación

Trumpistas querían matar a legisladores
ES UN BÚNKER ● Los alrededores del Capitolio son cercados, y miles de soldados vigilan la ciudad de Washington. Foto: AP

Los fiscales estadounidenses creen que los seguidores del presidente Donald Trump planeaban "capturar y asesinar a funcionarios electos" durante su ataque al Capitolio la semana pasada, según un documento judicial. 

Con esta acusación, el Departamento de Justicia busca la detención de Jacob Chansley, de Arizona, el chamán de las teorías conspirativas de QAnon que entró en el Capitolio con el torso desnudo y con unos cuernos en la cabeza. 

"Pruebas sólidas, incluidas las propias palabras y acciones de Chansley en el Capitolio, respaldan que la intención de los alborotadores era capturar y asesinar a funcionarios electos del gobierno de Estados Unidos", dijeron los fiscales.

Afirmaron que Chansley, de 33 años, dejó una nota para Pence en el estrado del Senado, donde el vicepresidente había estado minutos antes, en la que decía: "Es sólo cuestión de tiempo, la justicia está llegando". 

Ataque

Este nuevo documento ofrece más información sobre la investigación que el FBI lleva a cabo sobre el ataque al Congreso, episodio en el que murieron cinco personas, incluido un oficial de policía.

Las autoridades ya han presentado cargos contra algunas de las personas involucradas en el asalto, incluido un hombre que enarbolaba la bandera confederada dentro del edificio, otro que vestía una sudadera en la que se leía "Camp Auschwitz" y un nadador estadounidense ganador del oro olímpico.

Los fiscales dijeron que Chansley consume drogas habitualmente y que probablemente tiene problemas de salud mental. 

Cómplices

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, dijo que si se descubre que hubo miembros del Congreso que fueron cómplices en el asalto del 6 de enero al Capitolio, deberían ser procesados.

El general retirado Russel Honoré será el encargado de auditar la seguridad del recinto.

Con 21 mil soldados de la Guardia Nacional desplegados y barrios enteros atrincherados, Washington se encuentra bajo una fuerte vigilancia ante las amenazas de nuevas manifestaciones de seguidores de Donald Trump antes de la ceremonia de investidura del presidente electo, Joe Biden, el 20 de enero.  

Por AFP y Reuters


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