Haz tu denuncia aquí

Remedios, sin respaldo de la OMS

MUNDO

·

A medida que la pandemia de COVID-19 toma fuerza en América Latina, también se propagan las recomendaciones de varios medicamentos para combatirla o evitarla, aunque hasta la fecha ninguno tenga eficacia probada o el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los gobernantes de Estados Unidos y Brasil, los países con más contagios en el mundo, han promocionado el uso de la hidroxicloroquina. El presidente Jair Bolsonaro, quien estuvo enfermo de COVID-19, un par de semanas, dijo que se trataba con ese medicamento y su homólogo estadounidense, Donald Trump, señaló que lo toma de manera preventiva. 

Ese fármaco se usa contra la malaria y el lupus, pero la OMS suspendió los ensayos con hidroxicloroquina y la combinación de tratamientos contra el VIH lopinavir/ritonavir en pacientes hospitalizados por coronavirus al no bajar la mortalidad. 

El Avifavir ha aparecido como otro fármaco para el tratamiento del COVID-19 y es comercializado por Rusia entre varios países de América Latina, el antiviral es desarrollado a partir del favipiravir, un medicamento japonés usado contra la influenza, aunque expertos sostienen que no hay pruebas concluyentes sobre su efectividad.

Según un conteo realizado por Reuters, América Latina suma 4,327,160 casos frente a los 4,308,495 contagios de América del Norte. De esta forma, la región pasó a ser la más afectada en el mundo por la enfermedad.

En América Latina ha aumentado el interés por la ivermectina. Pese a que está aprobado para el uso contra parásitos, se oye cada vez más como medicina para tratar o prevenir el coronavirus, y no hay evidencias de su efectividad. 

A finales de junio, una publicación de Facebook afirmó que "el Ministerio de Salud de Bolivia aprobó el uso de dióxido de cloro". El post se ha compartido miles de veces, pero el mensaje es falso y el gobierno boliviano lo ha negado. 

[nota_relacionada id=1161464]

El dióxido de cloro es un agente blanqueador que se encuentra en una sustancia conocida como "Suplemento Mineral Milagroso"(MMS, por sus siglas en inglés). 

El MMS se publicita como un remedio para enfermedades que van desde malaria, a la diabetes y asma, el autismo o incluso el cáncer. Sin embargo, no hay pruebas de su eficacia y las autoridades sanitarias dicen que su uso es potencialmente dañino para la salud. 

Como consecuencia se ha registrado mayor número de intoxicaciones debido al uso indebido de productos químicos, como desinfectantes, dijo la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Por Israel López Gutiérrez
lctl

Escucha aquí nuestro podcast sobre coronavirus