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Golpista desnuda a Maduro

El general venezolano encabezó el fallido golpe militar contra el chavista

MUNDO

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WASHINGTON. Primero como subdirector de la Dirección de Contrainteligencia Militar y luego director del temido Servicio de Inteligencia Bolivariana, Manuel Cristopher Figuera permaneció junto al presidente Nicolás Maduro, mientras la situación en Venezuela se deterioraba. El general aseveró que la orden más arbitraria fue la de perturbar el entorno íntimo del (presidente encargado) Juan Guaidó para quebrar la moral del líder opositor. Maduro quería arrestar a la madre de Guaidó. Cuando Cristopher Figuera le comentó que padecía cáncer entonces pensaron en Roberto Marrero, un estrecho colaborador de Guaidó arrestado desde marzo por presuntamente encabezar una "célula terrorista" dedicada a perpetrar asesinatos. "¿Qué hago para meterlo preso?", recordó el general haber preguntado a Maduro durante una tensa reunión celebrada en Fuerte Tiuna menos de 72 horas antes de la detención de Marrero. "Me dijo: 'Eso no es mi problema. Mételo preso, siémbrale armas. Ve qué haces'". A medida que Maduro le solicitó que se encargara del trabajo sucio –encarcelar a opositores y víctimas de tortura, según declaró– el oficial de inteligencia entrenado en Cuba y Bielorrusia comenzó a perder la fe. En abril pasado, el general de 55 años traicionó a Maduro con el que se reunía casi a diario y en secreto planificó un fallido alzamiento militar que –asegura– estuvo cerca de derrocar. "Yo estoy como el soldado que iza la bandera al revés, que es una señal de auxilio universal", dijo el general. "Mi misión es buscar auxilio para que me ayuden a liberar a mi país de la desgracia que está viviendo". Por lo que denomina su "corresponsabilidad" en el arresto de Marrero y otras detenciones arbitrarias, Figuera espera algún día comparecer como testigo ante la Corte Penal Internacional, que mantiene una investigación preliminar sobre presuntos crímenes de lesa humanidad perpetrados por el gobierno de Maduro, denunciados por varios países latinoamericanos, Francia y Canadá. No obstante, admitió haber seguido fielmente instrucciones de espiar –en persona, vía telefónica o electrónica– a cerca de 40 opositores, y de rendirle informes a Maduro cada dos horas sobre sus movimientos. Cristopher Figuera rechazó las denuncias opositoras de que Cuba mantiene 25 mil agentes en Venezuela y aseguró que la cifra real se acerca más a 15 mil, en su mayoría médicos destacados en retribución al petróleo que la isla recibe de Venezuela. El general indicó que alrededor de 15 cubanos conforman el anillo de seguridad de Maduro, incluyendo algunos dedicados a evitar que sufra envenenamiento, pero señaló que la cooperación de los cubanos en las labores de inteligencia se limita a planificación y entrenamiento. En febrero, Estados Unidos agregó a Figuera a una lista de más de 100 funcionarios venezolanos sancionados por su presunta participación en "tortura masiva". Maduro ha tildado a Cristopher Figuera de traidor que estuvo infiltrado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) hace más de un año. Por: AP