Haz tu denuncia aquí

Presentan el libro "El Nuevo Teatro Guadalupano. La Virgen de Guadalupe" en el teatro mexicano del novecientos

MUNDO

·

Se presentó el libro "El Nuevo Teatro Guadalupano, La Virgen de Guadalupe" en el teatro mexicano del novecientos, de la italiana Angela Di Matteo, trabajo que documenta tres obras de teatro escritas en la segunda mitad del siglo XX.

Las obras son Corona de Luz (1963) de Rodolfo Usigli, Cúcara y Mácara (1977) de Óscar Liera y Travesía Guadalupana (1996) de Miguel Ángel Tenorio, que fueron seleccionadas por la autora por mostrar no un teatro de evangelización, sino por hablar de una forma diferente de lo que representa el guadalupanismo para el mexicano.

“Son tres obras de la segunda mitad del siglo XX, que tienen un diálogo entre ellas porque desarrollan el tema guadalupano con perspectivas diferentes pero que se entre lazan. Y son una perspectiva que no son de evangelización, pero sigue siendo una mirada espiritual, porque la pregunta es qué hay más allá del ícono

Para Angela Di Matteo, quien es Doctora en estudios euro-americanos, comienza el libro haciendo una reflexión de lo que es el fenómeno del guadalupanismo como tal, para continuar con las obras de teatro, donde busca destacar la forma en cómo funciona una imagen sagrada.

“Inicio con una reflexión de lo que es una imagen sagrada, no todas las imágenes funcionan de la misma manera, una imagen sagrada funciona de una forma visible e invisible, y no se había hecho esto antes de 1963 que es la primera obra, antes todo el teatro guadalupano de toda la Colonia y primera mitad del siglo XX, había sido un teatro que sólo reproducía el relato guadalupano sin una mirada crítica que haga reflexionar al espectador del cómo se relaciona con su espacio sagrado”

El libro está dedicado a Jessica, una madre que falleció de cáncer, pero para Angela Di Matteo, le enseñó la Fe en la Virgen de Guadalupe, “Jessica, era una chica muy enferma de cáncer pero tenía una fe en la Virgen que le daba alegría, tenía todas las razones por odiar la vida, pero era la persona más feliz, tenía la alegría de la vida y su fe por la Virgen”.

Por Pablo Esparza

lhp