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Iván Duque ofrece reformas en Colombia

MUNDO

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BOGOTÁ. En un intento por desactivar las movilizaciones que ayer cumplieron seis días, el presidente de Colombia, Iván Duque, anunció reformas sociales, después de que sindicatos y estudiantes llamaron a más movilizaciones y una huelga nacional.

El Comité Nacional de paro, conformado por sindicatos y organizaciones de estudiantes que convocó a las movilizaciones de miles de personas de la semana pasada, demandó "una negociación permanente hasta resolver la agenda con la que se convocó" a la protesta.

Los líderes de los sindicatos que se reunieron por más de dos horas con el Presidente, exigieron una negociación exclusiva, y rechazaron ser parte de un gran diálogo nacional con empresarios y jefes de los gremios que permita plantear soluciones a los problemas sociales y económicos del país.

El presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia, Luis Miguel Morantes, sostuvo que la negociación "debe ser entre el Comité de Paro y el gobierno nacional".

Después de la reunión, Duque anunció la incorporación de algunas medidas sociales al proyecto de reforma tributaria que se tramita en el Congreso y que debe ser aprobado antes de finalizar el año.

Propuso la devolución del impuesto sobre las ventas o IVA a las familias más pobres, que equivaldría a 20 por ciento de la población del país, la reducción gradual de 12 a 4 por ciento en el aporte a la salud que hacen los pensionados con un salario mínimo, así como incentivos a empresas que generen empleo para los jóvenes.

Las medidas equivaldrían a cerca de 3.2 billones de pesos (unos 931 millones de dólares), estimó el viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño.

Colombianos de todas las condiciones volvieron ayer a las calles para expresar su rechazo a las políticas del presidente Duque, en una jornada marcada por la muerte del joven Dilan Cruz, de 18 años, primera víctima mortal de la violencia policial en el país.

La muerte del joven conmocionó al país y lo convirtió en un símbolo de resistencia después de pasar tres días en el Hospital San Ignacio de Bogotá, donde fue ingresado, herido en la cabeza por un policía cuando participaba en una manifestación pacífica.

Los manifestantes también rechazan la corrupción, la que consideran falta de acción del gobierno para detener el asesinato de líderes indígenas.

Con información de agencias Reuters y AFP 

Por Redacción de El Heraldo de México

eadp