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Nicaragua depende del diálogo: Cardenal Leopoldo José Brenes 

MUNDO

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Para Leopoldo José Brenes, cardenal de Nicaragua, la única salida a la crisis que vive su país —que ha dejado 364 muertos desde abril— es el diálogo y adelantar elecciones, no los muertos ni los heridos; negó que una intervención extranjera sea necesaria. Brenes y sus obispos han sido mediadores entre opositores y el gobierno de Daniel Ortega, quien los ha acusado de golpistas y de ocultar armas en las iglesias. En entrevista con El Heraldo de México, Brenes aseguró que las parroquias se han vuelto un refugio para los jóvenes que huyen de lo paramilitares. —¿Cómo han sido estos tres meses de violencia para la Iglesia? —Ha sido doloroso, nuestra misión como Iglesia es de misericordia y de apoyar a los más débiles; es lamentable, en estos tres meses casi llegamos a los 400 muertos, la cantidad de heridos es incontable. La muerte siempre es dolorosa, detrás de una persona hay una mamá.” El 13 de julio, en el marco de la Operación Limpieza, ordenada por el presidente Daniel Ortega para liberar bloqueos e instalaciones tomadas por opositores, la parroquia Jesús de la Divina Misericordia en la que 200 jóvenes estaban resguardados fue objeto de una ofensiva. —¿Cómo vivieron el ataque? —Se estaba negociando la salida de los muchachos que estaban en la UNAN, se vio que estaban siendo acosados por paramilitares, eran más y sus armas mucho más fuertes; entonces se inició la retirada y lo primero que encontraron fue la parroquia Jesús de la Divina Misericordia. Los sacerdotes han mantenido la orden de que tengan abiertas las parroquias como una manera de que las personas que buscan refugio lo encuentren; entonces llegaron muchos (jóvenes). El ataque que se dio a la parroquia fue bastante fuerte (...) fueron prácticamente más de diez horas de estar bajo fuego. El señor Nucio y un servidor estábamos negociando que se nos permitiera sacar a los heridos, después de tres horas se nos concedió el permiso de que las ambulancias pudieran entrar. Al día siguiente en la mañana, a las 6:30, volvimos a pedir permiso para poder ingresar a la parroquia y  rescatar a los jóvenes, y llevarlos a la Catedral. —¿Qué dice de los señalamientos de Ortega? —Nosotros no somos armamentistas, yo no uso ni una Gillette, la uso solamente para afeitarme. Nosotros realmente abrimos nuestras iglesias para refugio, no promovemos la violencia ni tampoco tenemos armas en las iglesias. Es una acusación sin fundamento, porque nosotros no somos armamentistas, ninguno de nosotros usa pistola, un machete o un cuchillo, la única arma que tenemos es la oración y el crucifico que llevamos en nuestro pecho. Por ejemplo, ese día que los muchachos iban saliendo cargaban sus armas artesanales, pero en el momento en el que iban a ser trasladados a la iglesia nosotros les dijimos que ninguno podía subirse al autobús portando un arma, todos tenían que dejarla, fueron muy obedientes; a los predios de la iglesia ingresaron sin arma alguna (…) es algo que a mí me consta. —¿Se necesita una intervención extranjera? —No, yo no creo que en intervenciones extranjeras, en esos casos soy muy nacionalista, hay muchas personas de mucho valor, los pueblos tendrán que irse defendiéndose ellos mismos y nosotros los nicaragüenses tenemos la posibilidad de defendernos solos.

—¿Ustedes creen en la Teoría de la liberación?

—No,  nosotros estamos con el evangelio, nosotros somos pastores y estamos para acompañar a nuestro pueblo, no somos políticos, no tenemos ninguna ideología y esa es nuestra dimensión, nosotros no queremos pertenecer a un partido político ni formar un partido político, nuestra acción es totalmente pastoral.

— ¿Sienten respaldo de los medios internacionales?

—Ha sido una cosa muy hermosa que hemos recibido como iglesia y apoyo, prácticamente de todas las conferencias episcopales de América Latina, Canadá, EU y de Europa, tenemos el apoyo y cercanía del papa Francisco; en se sentido nos sentimos acompañados.

¿Qué salida le ve a la crisis? —La única vía aquí es el diálogo, yo creo que todo el mundo está consciente, los obispos y los gobiernos de América Latina en sus declaraciones han manifestado que se debe buscar la vía del diálogo (…) las armas, los muertos y los heridos esos no solucionan el problema, y también la posibilidad de adelantar las elecciones, ya que no es inconstitucional, nuestra Constitución lo permite. La Iglesia católica, seguida por 58.5% de la población nicaragüense, ha sufrido profanaciones en al menos siete templos desde que, en junio pasado, el Episcopado pidió a Ortega adelantar a marzo de 2019 las elecciones de 2021, para acabar con la crisis. Por Sayuri López