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100 años de la guerra que derribó imperios

La caída de los grandes poderíos abrió el camino a la hegemonía de eu

MUNDO

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Hoy se cumplen 100 años del fin de la Primera Guerra Mundial, conflicto que derrumbó los grandes imperios y le dio una nueva forma geopolítica al mundo. La pugna inició el 28 de junio de 1914 en Sarajevo (Bosnia), cuando el nacionalista serbio Gavrilo Princip asesinó al archiduque Franz Ferdinand, heredero del Imperio Austrohúngaro. Princip estaba vinculado a una organización que deseaba fusionar el entonces territorio Austrohúngaro de Bosnia con el entonces reino de Serbia. El Imperio Austrohúngaro declaró la guerra a Serbia, lo que provocó la movilización del Imperio Ruso, que a su vez recibió y descartó un ultimátum del Imperio Alemán. La crisis provocó que los aliados de uno y otro lado se aprestaran también: Gran Bretaña y Francia al lado ruso; el Imperio Otomano, del lado de la Triple Alianza. El 3 de agosto, Alemania pidió permiso y al no obtenerlo forzó su entrada, a través de Bélgica, para invadir Francia —una maniobra que sería repetida en 1939—, lo que provocó que 10 días después, el 12 de agosto de 1914, franceses y británicos declarasen la guerra. El Imperio Japonés entraría luego en el conflicto para aprovechar el momento. En Estados Unidos había un considerable corriente por la neutralidad, una gran simpatía por los ingleses y en menor medida, un sector favorable a los alemanes. La Primera Guerra Mundial fue un conflicto determinado por la geopolítica: los intereses de la Triple Alianza formada alrededor de la creciente potencia del Imperio Prusiano, que había logrado consolidar a Alemania en la segunda mitad del siglo XIX y cuya fuerza y ambiciones despertó los recelos de franceses y británicos; un Imperio Austrohúngaro ya en decadencia, pero en posición estratégica en Europa central, un Imperio Turco-otomano definido como el "hombre enfermo de Europa", mientras Japón y EU eran las potencias nacientes. La Primera Guerra Mundial, "la gran guerra" fue, sin embargo, el conflicto que directa o indirectamente se prolongó gran parte del siglo y dio marco a guerras regionales, conflictos civiles, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. En el lado humano, el conflicto movilizó a 60 millones de soldados alrededor de mundo y provocó unos 16 millones de muertos. En lo político, llevó a la desaparición de varios imperios: el ruso, el alemán, el austro-húngaro y el turco, debilitó a Gran Bretaña y Francia, potencias vencedoras que al repartirse los despojos crearon las condiciones para la situación que aún se vive en Oriente Medio; enmarcaron el ascenso de la revolución bolchevique de 1917 en Rusia, luego Unión Soviética; abrieron el camino a la hegemonía estadounidense y se sobreentendieron de tal manera que para la segunda mitad del siglo XX se habían convertido en potencias de segunda fila. Paralelamente, sembraron las semillas de la Guerra Civil española, el revanchismo nazi y la Segunda Guerra Mundial y la confrontación política, económica e ideológica que dominó el mundo entre 1945 y 1990. La guerra se convirtió en una constante matanza: las tácticas del siglo XIX enfrentaron a la tecnología del siglo XX y en el frente francés desangraron a británicos, franceses y alemanes entre gases tóxicos, campos minados y llenos de trincheras, ametralladoras y cañones. Los tanques y la aviación de guerra hicieron su debut masivo. En el frente oriental, el conflicto incremento el descontento interno ruso, lo que llevó a los alemanes a ayudar al retorno de un líder antizarista, Vladimir Illich Lenin y facilitar la revolución de octubre, la caída del imperio, el nacimiento de la URSS y su retiro del conflicto. Paralelamente, los alemanes trataron de alistare una alianza con el gobierno de Venustiano Carranza en México, al que ofrecieron ayuda y el retorno de territorios ocupados por EU después de 1848, a cambio de declarar la guerra y mantener a ese país fuera del conflicto europeo. El telegrama enviado por el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Arthur Zimmerman, a su embajador en México, Heinrich von Eckard, fue interceptado por los británicos en enero de 1917 y causó la alarma de los estadounidenses, que indignados por ataques de submarinos alemanes se verían inclinados a entrar al conflicto.   [embed]https://issuu.com/elheraldodemexico/docs/web_guerra[/embed]   Por JOSÉ CARREÑO FIGUERAS