Un equipo de época

El equipo de Tuca Ferretti se lleva el título del clausura 2019; es su séptima estrella

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Los Tigres vencieron a León en la final del Clausura 2019. Foto: Especial.

Siete campeonatos de liga, cinco de ellos en la última década y este último, por primera vez, en un torneo Clausura con Ricardo Ferretti en la dirección técnica. Lo de Tigres es hoy inmenso.

Tan grande como lo fue Chivas, en los años 60; Cruz Azul, en los 70; y aquel América dominante de los 80. La época actual, desde la llegada de El Tuca, Gignac y compañía, pertenece a los de la UANL de principio a fin.

Ganar se volvió costumbre para los jugadores del equipo regiomontano. Una característica propia de su nuevo ADN.

Porque hasta antes de Ferretti, no existía otro punto de referencia en el norte, desde los adioses de Tomás Boy, Osvaldo Batocletti y Gerónimo Barbadillo. De grandeza sabían ellos, como saben hoy los actuales Tigres.

Un líder e histórico León cayó rendido en su casa, después del 0-1 en la ida. A partir de la lesión de Ángel Mena, el campeón goleador, su espíritu se vino abajo como también sus ideas. La tarjeta roja de Andrés Mosquera, cerca del final, fue parte del resumen de lo que fue el complemento: un conjunto esmeralda al que le sobraron impulsos, pero no certezas.

El rival que tuvo en frente, en contraste, le dio a La Fiera una muestra de cómo se juegan las finales: a ganar, sin importar el camino que deba recorrerse. Porque defender es también un arte en estos Tigres de Ricardo Ferretti.

Por más críticas y cuestionamientos, con el paso del tiempo, la fórmula funciona.

En la historia del torneo mexicano, El Tuca será recordado de la misma forma que Don Nacho Trelles, en ese lugar exclusivo de los más ganadores. Anoche, una de sus tantas virtudes fue contar con un portero de la talla de Nahuel Guzmán, que, además de ganar partidos, puede ofrecer vueltas olímpicas. Dos atajadas suyas marcaron la serie en el mejor momento de La Fiera.

Hasta el mes pasado, a los felinos los perseguía una deuda interna tras perder la final de la Concachampions ante el Monterrey. Un golpe profundo, pero no fulminante. Porque la exigencia se convirtió, desde principios de esta década, en la misma que persiguen los equipos llamados grandes: el campeonato.

En la región del Bajío, la noche más triste de los leoneses fue también la definitiva para El Tuca y compañía. La noche en la que le mostraron al resto del futbol mexicano que esta época es suya, de forma irrebatible.

Con siete estrellas en el escudo, alcanzar a Cruz Azul, que tiene ocho, y al Toluca, con 10, es hoy posible para los de la UANL como nunca lo fue antes. En lo alto luce brillante la bandera auriazul.

El futbol mexicano está dominado por el estado norteño de Nuevo León. Rayados como campeón de la Concachampions. Ayer, Tigres del Clausura 2019.

Por Alberto Aceves

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