Tommy Burns, campeón mundial de los pesos pesados

Muy joven todavía, emigró y combatió en varias ciudades de Estados Unidos, haciéndolo en peso ligero

Tommy Burns debutó a los 21 años de edad, y medía 1.70 metros. Ilustración: Allan G. Rodríguez
Tommy Burns debutó a los 21 años de edad, y medía 1.70 metros. Ilustración: Allan G. Rodríguez

Casi siempre un peso completo aparece como alguien de talla impresionante; algunos más que otros, y son muy pocos los que pueden imaginar que un campeón mundial de la división grande sea del tamaño que generalmente corresponde a gente de divisiones como gallo o pluma. Sin embargo, la historia registra este fenómeno, y hubo un monarca pesado que midiendo un metro con 70 centímetros llegó a enfrentar a hombres de más de 1.80, ¡y pudo vencerlos!

Hablamos del canadiense Noah Brusso, conocido en los cuadriláteros como Tommy Burns, campeón del mundo en la división que alberga a los elementos de mayor peso dentro de ésta ya muy añeja competencia llamada boxeo, y que del 23 de febrero de 1906 al 26 de diciembre de 1908, periodo en el que realizó 14 defensas de la corona, un récord para su tiempo, se impuso a varios de los mejores, incluido el prestigioso y temible rey semipesado de Filadelfia Jack O’ Brien, quien había puesto fuera de combate a 55 de sus 92 víctimas. Y no solamente lo venció en una ocasión, sino que también demostró superioridad en la revancha, que le concedió un año después del primer enfrentamiento.

Burns nació el 17 de junio de 1981 en Windsor, un suburbio de Hanover, provincia de Ontario, en Canadá, y desde niño se mostró belicoso, según narran algunos. Él fue parte de 13 hermanos, hijos de un padre arruinado y abusivo, que murió cuando no llegaba a la adolescencia, y ya se dedicaba en gran medida a los deportes en la escuela, especialmente al boxeo, para el que mostró desde siempre especiales facultades, venciendo a cuantos rivales tuvo enfrente. Muy joven todavía, emigró y combatió en varias ciudades de Estados Unidos, haciéndolo en peso ligero. Desde ahí se fue hasta los pesados, sin llegar nunca al límite mínimo de libras de esa división, y pronto se dio a conocer entre los aficionados, convirtiéndose en un atractivo especial en aquel momento cuando la figura principal en el oficio era el estadounidense Jim Jeffries.

Este último decidió retirarse de los cuadriláteros cuando aún estaba invicto. Lo hizo y entonces enfrentaron por la corona vacante a Marvin Hart y Jack Root, ganando el primero, para apoderase de la corona, que perdió en su primera defensa, precisamente frente a Burns, quien contaba con buena calidad en general y había ya acumulado cierta experiencia, casi siempre cambiando golpes con rivales más altos y pesados que él, quienes no lo dañaron gracias a su calidad defensiva. Queremos agregar que el combate entre Burns y Hart fue el primero titular de la historia de los pesos completos que terminó por la vía de los puntos.

Fue cuando Tommy Burns empezó a ganar dinero. Los libros dicen que cobraba bolsas hasta de 30 mil dólares, lo que para aquella época era una cantidad muy aceptable. Peleó en distintos países como Francia, Inglaterra, Irlanda, y obviamente Estados Unidos y Australia.

Mientras todo aquello sucedía, había aparecido en la escena un afroamericano que se hallaba en pleno ascenso. Se llamaba Jack Johnson. No obstante su juventud, ya tenía prestigio, era un gran peleador, uno de los mejores que registra la historia en todas las divisiones. Pero el racismo estaba en su apogeo dentro de la Unión Americana, y para recibir la oportunidad de disputar el título, se vio obligado a viajar hasta Australia, en donde continuaba su triunfal campaña el pequeño canadiense que tenía convencidos a todos de que no había quien pudiera derrotarlo.

Hasta allá fue Johnson en busca del fajín, y en Sídney, el 26 de diciembre de 1908, se enfrentaron en una batalla desigual, que fue detenida por la policía en el round 14. Los uniformados subieron al cuadrilátero para dar fin a la golpiza y ahí terminó el reinado de Burns, quien, sin embargo, continuó ejerciendo el oficio hasta 1920, teniendo poca actividad en el lapso.

En aquel encuentro de Sídney, cambiaron golpes con guantes de cuatro onzas y el réferi fue Hugh McIntosh.

Tommy Burns se fue del pugilato tras haber dado forma a un récord de 47 batallas ganadas, 35 de ellas por nocaut, a cambio de sólo cuatro derrotas y ocho empates. Fue predicador evangelista. Falleció el 10 de marzo de 1955, a los 73 años de edad, en Vancouver.

Está sepultado en el cementerio Ocean View de Burnaby, ciudad de la provincia de Columbia Británica, parte del área metropolitana de Vancouver. Este campeón del mundo forma parte del Salón de la Fama del boxeo de Canadá y también está considerado en la Galería de los Inmortales de Canastota, Nueva York.

POR VÍCTOR COTA

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