Los Pumas golean a Maradona

El equipo de la UNAM supera a los Dorados de Sinaloa en el regreso de Diego Armando Maradona al Estadio Olímpico Universitario

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El "olé, olé, olé, Diego, Diego" quedó guardado como un reconocimiento público a tantos años de magia. Foto: Notimex

La noche en la que Diego Armando Maradona volvió a Ciudad Universitaria fue más que un resultado. Ni el triunfo de Pumas sobre Dorados ni el pase a las semifinales de Copa provocaron tanto como la presencia del 10. Alguna vez, en el Estadio Azteca, lo mismo que le pasó a Diego lo vivió otro genio como Ronaldinho, durante su etapa con el Querétaro: ser ovacionado y aplaudido de pie, por los aficionados rivales.

El olé, olé, olé, Diego, Diego quedó guardado como un reconocimiento público a tantos años de magia y de futbol. En el país donde levantó la Copa del Mundo, Maradona echó de menos a Jorge Valdano, Óscar Ruggeri y Héctor Enrique. Pero no al aliento de la gente, que lo coreó, le aplaudió y dejó de verlo como uno de sus rivales.

El autogol de Luis Jérez, el zurdazo de Juan Manuel Iturbe y el derechazo de Felipe Mora definieron el juego y también la serie. No pudieron, sin embargo, apagar el fuego por Maradona. Porque el 10, a pesar de los años, de las rodillas cansadas y el sobrepeso que lo persigue, sigue siendo un mito para la gente. El héroe de las mil batallas de la selección argentina.

 

Por ALBERTO ACEVES

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