Nada que festejar

El Tricolor firma su pase a la final gracias a un penalti en el tiempo extra de Raúl Jiménez

DESAHOGO. Los jugadores del Tricolor descargaron la tensión con el gol de Raúl Jiménez, al 93'. Foto: MEXSPORT
DESAHOGO. Los jugadores del Tricolor descargaron la tensión con el gol de Raúl Jiménez, al 93'. Foto: MEXSPORT

Una falta sobre Raúl Jiménez, a los 93 minutos, justo en el inicio de los tiempos extra, le permitió a la Selección Mexicana resolver el problema frente a Haití y avanzar a la final de la Copa Oro.

La caída de Jiménez y el silbatazo del árbitro qatarí, Abdulrahman Al-Jassim, despejó las dudas del equipo tricolor, tras un partido en el que se vio impreciso, superado por momentos en el medio campo y falto de profundidad.

Si algo se ha repetido en los últimos compromisos del Tri en este torneo, es la manera de sufrir para llevarse el triunfo. Ocurrió en los cuartos de final ante Costa Rica, con un desenlace desde los 11 pasos, y anoche también con Haití, en tiempos extra.

Jiménez se encargó de acertar desde el manchón de penalti, luego de varios errores de su equipo en la última zona del campo. Ni Rodolfo Pizarro ni Roberto Alvarado pudieron marcar diferencia ante la zaga caribeña.

Por el contrario, uno de los hombres que brilló como figura fue el guardameta Johnny Placide, mostrando seguridad, liderazgo y una constante anticipación a los disparos de México. En el penalti, sin embargo, no pudo adivinar el remate del 9 tricolor.

Con el técnico Gerardo Martino en la tribuna, por la acumulación de dos tarjetas amarillas, el conjunto nacional volvió a manifestar falencias en su desempeño colectivo. Falló en la generación de jugadas y en el control de las pulsaciones en el medio campo.

Lejos de su nivel, y sin marcar anotaciones en el tiempo regular en dos juegos consecutivos, el Tri se instaló de golpe en la final de la Copa Oro, en la que tendrá como rival al ganador del duelo entre Estados Unidos y Jamaica.

Por REDACCIÓN EL HERALDO DE MÉXICO

¿Te gustó este contenido?