Motivación para vivir

Hace casi 13 años, un duelo entre Chivas y América le sirvió a José Luis Maldonado para superar al cáncer

OPORTUNO. Adolfo Bautista marcó el primer gol en aquel choque de 2006. Foto: MEXSPORT / LESLIE PÉREZ
OPORTUNO. Adolfo Bautista marcó el primer gol en aquel choque de 2006. Foto: MEXSPORT / LESLIE PÉREZ

Con la playera rojiblanca puesta como capa de superhéroe, José Luis Maldonado, apasionado del futbol y fiel aficionado de las Chivas Rayadas del Guadalajara, decidió dar batalla al cáncer que invadió una parte de su garganta, tomando como medicina el Clásico contra el América.

Don Pepe, como le dicen de cariño, empezó con su amor al balompié desde los 19 años, entrenando constante, con el sueño de fomentar el deporte en San Juan, Ciudad Nezahualcóyotl, en donde formó una buena reputación y se convirtió en referencia para los torneos locales; años más tarde, con el equipo San Juan PRI, ganó varios trofeos otorgados por El Heraldo de México, tras disputar el Torneo de Barrios.

En 2006, la batalla contra su enfermedad parecía llegar a su fin; las últimas quimioterapias arrasaron con su cabello y le dejaron secuelas físicas notorias.

Pero llegó el 30 de septiembre de ese año, fecha del encuentro entre el Rebaño contra su máximo rival, dentro del Apertura 2006: Vino un amigo a visitarme, traía boletos para el partido en Guadalajara, me los obsequió para darme ánimos, aunque con la certeza de que no asistiría; pero en ese momento lo decidí, esperé a que la noche despistara a mis hijos, tomé a mi nieto y nos fuimos. Un Clásico es algo que no se debe perder, nunca se olvida, y menos si gana tu equipo, expresó Maldonado.

Con un gol de Adolfo Bautista, las Chivas abrieron el marcador, y con una impecable actuación de Oswaldo Sánchez, obtuvieron finalmente el triunfo por 2-0 ante las Águilas.

 

Todos mis hijos estaban preocupados; nos escapamos para estar presentes en el estadio tapatío y les marqué para avisarles que estábamos bien, pero claro, le puse la bocina del teléfono a mi nieto, para que no me regañarán a mí; la emoción de ver el partido en vivo, y de transmitir el amor por el deporte a mi familia, me dieron fuerzas suficientes para vencer cualquier obstáculo, incluido el cáncer, ¡quién sabe qué hubiera pasado si perdían!, puntualizó, entre risas, don Pepe.

A punto de cumplir 85 años, José Luis no se pierde un solo partido del Rebaño, y espera con ansias ver triunfante a su equipo tras el Clásico de este sábado, y si no ganan no importa, mientras den un buen juego; el futbol está para provocar emociones y disfrutar, con eso me doy por bien servido, finalizó.

 

FAN. Don Pepe tuvo una gran alegría que lo impulsó.

 

Por LESLIE PÉREZ

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
MetaEn 16 partidos dirigidos, Marioni
tiene ocho ganados, seis perdidos y dos empatados.  Foto:  MEXSPORT

Descarta peleas internas