La final sin fin

El duelo entre River y Boca es el más largo para definir a un campeón de Copa Libertadores

DETALLES. El Estadio Santiago
Bernabéu se alista para recibir el duelo entre Boca Juniors y River Plate. Foto: AFP
DETALLES. El Estadio Santiago Bernabéu se alista para recibir el duelo entre Boca Juniors y River Plate. Foto: AFP

Lejos del fervor de Buenos Aires, la final definitiva de la Copa Libertadores se sumerge en la calma de Madrid. Después de tres postergaciones, la actual edición entrará en la historia por ser la que más tiempo haya tomado entre el partido de ida y el de vuelta de sus dos equipos protagonistas, Boca Juniors y River Plate. Para el domingo, habrán pasado 28 días desde el primer partido en el Estadio La Bombonera (11 de noviembre), que terminó con empate a dos anotaciones.

La cita más importante de todos los tiempos en el futbol argentino, se convirtió a la vez en la final sin reloj. Enredos, sospechas, reacciones violentas de los simpatizantes Millonarios contra el autobús de los xeneizes provocaron que el desenlace fuera más de lo ordinario. Porque si bien la rivalidad de ambos equipos imprimió su propio sello de excepcionalidad, el escenario cambió con el fuego cruzado.

Día por día, los debates televisivos y radiales marcaron interrogantes sobre el juego de vuelta: ¿Se juega en provincia? ¿En Paraguay? o ¿Se gana en la mesa?. Tras la segunda suspensión en el Estadio Monumental (25 de noviembre), el nuevo problema organizativo fue la cumbre del G20. No voy a sacar el foco de atención de los hechos que han ocurrido. Es una vergüenza. La imagen que se ha mandado al mundo es la errónea, lamentó, por entonces, el presidente de la Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol), Alejandro Domínguez.

El anuncio siguiente llegó hasta Madrid: Se juega el 9 de diciembre, en el Santiago Bernabéu. A diferencia de los estadios de Argentina, aficionados de los dos equipos estarán presentes en las tribunas, con algunos derechos de admisión. El partido, además, romperá los récords vigentes de tiempo entre los cruces definitivos de una serie.

Dos semanas transcurrieron en la definición de 1998, entre el 12 y el 26 de agosto, en la que el Vasco da Gama y el Barcelona de Guayaquil resolvieron al campeón.

Lo mismo ocurrió del 2 al 16 de junio de 1999, cuando el Palmeiras levantó la Copa ante el Deportivo Cali. Hasta hoy, esas fueron las veces más postergadas de una final copera entre la ida y la vuelta de los equipos.

La nueva marca es de casi un mes. Eso, sin considerar que en el primer encuentro entre Boca y River, cayó un diluvio sobre Buenos Aires y cambió la fecha original (10 de noviembre) por la del día siguiente.

En los dos últimos intentos, apareció violencia. Las autoridades argumentaron falta de garantías y dos jugadores xeneizes, Pablo Pérez y Gonzalo Lamardo, quedaron heridos por el lanzamiento de piedras.

A la falta de un sitio dónde jugar, dentro y fuera de Buenos Aires, fueron descartadas varias ciudades. Entre ellas, Doha y Asunción. Finalmente, la Conmebol, la FIFA y la Federación Española de Futbol, en conjunto con el Real Madrid, definieron como sede el Estadio Santiago Bernabéu. 25 mil localidades serán vendidas para Boca (cinco mil en Argentina) y las mismas para River Plate. El resto lo conformarán socios del equipo merengue, público en general e invitados especiales.

 

Por ALBERTO ACEVES

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