Jersey Joe Walcott; héroe sin justicia

La magia de un billete de dos dólares en su zapatilla izquierda, como superstición, lo catapultó al estrellato

Walcott tenía 39 años de edad en su última pelea. Foto: Especial
Walcott tenía 39 años de edad en su última pelea. Foto: Especial

Llegó tarde al trono, y fue un peleador a quien la historia no le hizo justicia, no se le reconocieron ni sus méritos ni su calidad, que indiscutiblemente le caracterizaron a lo largo de toda su carrera, que fue de lo mejor en muchos de los aspectos que identifican a los grandes campeones.

Aquella noche del 18 de julio de 1951, en Pittsburgh, Pennsylvania, el coraje, la clase y el poder del venerable peleador de color, de Merchantville, Nueva Jersey, Joe Walcott, y la magia de un billete de dos dólares doblado dentro de su zapatilla izquierda, lo proyectaron al campeonato mundial de peso pesado, una vieja ilusión que se le hizo realidad con un tremendo y espectacular nocaut en siete asaltos sobre el formidable peleador de Cincinnati Ezzard Charles.

Arnold Raymond Cream, que era su verdadero nombre, había cumplido 37 años de edad unos meses atrás, y venía de varias derrotas en batallas titulares, tanto frente a Charles, como dos contra Joe Louis.

Este hombre nació el 31 de enero de 1914, y había sido vencido en un par de ocasiones por Ezzard, ambas por la vía de los puntos, y en este tercer enfrentamiento entre ellos, todos los pronósticos estaban en contra del veterano, quien también arrastraba dos decisiones perdidas cuando hizo otros intentos con Joe Louis, al que envió a la lona, pero sin poder superarlo, no obstante que algunos comentarios hablaron en el sentido de que sí lo había logrado.

En aquel momento, y no obstante su avanzada edad para la actividad sobre los cuadriláteros, se concluyó en que Walcott era el campeón que con más años había conquistado la corona mundial de la división grande, recordando también los intentos que otros habían llevado a cabo buscando los mismos fines.

Fueron tantos los méritos de este formidable pugilista, que la opinión de un importante sector de la prensa especializada estadounidense que no se los reconoció, algunos más, formando mayoría, decidieron que aquella pelea contra Charles había sido la mejor del año, y el hombre fue distinguido haciéndose acreedor al famoso trofeo Edward J. Neill.

Con el correr de los años, y aún sin que la justicia sea plena, los reconocimientos en alguna forma han llegado para el púgil, en quienes pocos creyeron, no obstante que su técnica era magnífica y el poder de sus puños auténticamente demoledor, como lo mostró en muchas de las ocasiones, en que traspuso las cuerdas.

Jersey Joe, quien durante mucho tiempo radicó en Camden, Nueva Jersey, en donde actualmente reposan sus restos, es miembro del International Boxing Hall of Fame de Canastota, Nueva York, galería de los inmortales, a la cual no es fácil acceder, y también forma parte del Salón de la Fama de The Ring, desde la época en que esta magnífica revista, la mejor que ha existido en la historia con tema boxístico, era dirigida por su propietario y fundador, Nat Fleischer.

Walcott perdió la corona en su primera defensa. El suceso tuvo lugar el 23 de septiembre de 1952, y sucumbió frente a los puños de otro inmortal, Rocky Marciano. El escenario fue Filadelfia, una de las muy pocas ciudades o quizá la única, que en alguna época presentó veladas de boxeo diariamente.

Joe Walcott perdió en 13 rounds mediante uno de los nocauts más impresionantes de que se tenga recuerdo. Sin embargo, había ofrecido una oposición inesperada contra el hijo de inmigrantes italianos que llevaba carrera de invicto con la mayor parte de sus victorias alcanzadas antes de que concluyeran los rounds firmados en los contratos respectivos.

Incluso, Walcott también mostró el poder de sus puños, al poner en la lona a su retador en uno de los asaltos tempranos de la batalla.

Precisamente por eso, por el sensacional encuentro que ambos ofrecieron, se dio forma a la revancha un año después en Chicago. Marciano continuaba cuesta arriba, mientras que Walcott había perdido sus facultades. Lo sorprendieron en el primer round y ahí perdió el combate, recibiendo toda la cuenta del tercer hombre entre las cuerdas. Sobre el mismo ring decidió que había sido todo para él y anunció que definitivamente se iba del boxeo.

En el retiro se desempeñó como réferi, y su más famoso trabajo como tal, fue cuando actuó en la segunda pelea entre Muhammad Ali y Sonny Liston.

Este personaje, cuya vida privada y pública aparecieron siempre ejemplares, era tan querido y reconocido en su lugar de residencia, Camden, también en Nueva Jersey, fue nombrado sheriff de este condado, y posteriormente durante varios años dirigió con gran acierto de la Comisión Atlética de su estado. Jersey Joe falleció el 25 de febrero de 1994, en este sitio de NJ.

Por Víctor Cota

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
MetaPor las hispanas descontó Jennifer Hermoso al 9'. Foto: AP

Mundial Femenil