James J. Corbett, caballero del Ring

Una de esas historias que cumplen sueños: de empleado bancario a campeón mundial

La fecha de nacimiento de James J. Corbett es el 1 de septiembre de 1866. Ilustración: Allan G. Ramírez
La fecha de nacimiento de James J. Corbett es el 1 de septiembre de 1866. Ilustración: Allan G. Ramírez

Su nombre fue James John Corbett, empleado bancario y miembro de una familia de cuatro hermanos (tres de ellos varones), descendientes de irlandeses que llegaron a Estados Unidos durante el fin de la primera parte del siglo XIX, y desde muy joven dio a conocer su gusto por el boxeo, al que dedicó buena parte del tiempo que le quedaba libre, después de cumplir con todas sus obligaciones laborales.

Corbett, quien medía un metro con 85 centímetros de estatura, se convirtió en uno de los principales boxeadores técnicos que se conocieron en la era que nos ocupa, y lo llamaban el Caballero del Ring, por sus finas maneras cuando se hallaba fuera de los cuadriláteros.

Su carrera, todavía en una época en la que el boxeo era considerado ilegal en algunas partes, fue brillante y lo hizo famoso. Nació el 1 de septiembre de 1866, en San Francisco, California, y siempre se le vio como un hombre muy querido y admirado, tanto por los aficionados como por toda la gente que lo conocía de manera más cercana. Algunos lo llamaron El Padre del Boxeo Moderno, por las innovaciones técnicas que mostraba cada vez que sostenía un combate, y también por lo que se le veía en sus entrenamientos.

No dio forma a una campaña larga, pero lo que enseñó fue en extremo convincente. Conquistó el campeonato mundial de peso completo, batiendo por nocaut en 21 asaltos a una de las más grandes figuras de aquel momento, el ídolo John L. Sullivan, en la que pasó a la historia como la primera pelea titular de los pesados realizada bajo las reglas del Marqués de Queensberry; por supuesto, incluidos guantes y una serie de reglas no utilizadas hasta entonces, que si bien al principio parecieron algo raras, poco a poco fueron acostumbrando a los espectadores a aceptarlas, como aquello que era lo debido dentro del espectáculo boxístico.

La batalla contra Sullivan fue presentada el 7 de septiembre de 1892, en el Olympic Club, de Nueva Orleans, y la función en general fue algo nunca visto hasta entonces. Era el combate número 12 para Corbett, y éste entró al escenario con las apuestas de la multitud en contra. Pese a ello, desde el principio se vio con posibilidades de triunfo, hasta que lo alcanzó en el round mencionado, ante la incredulidad de muchos que consideraban invencible a Sullivan.

No obstante, su calidad y juventud, Jim perdió la corona en su segunda defensa, cuando le tocó enfrentar a uno de los más efectivos y destructores pesos completos que se recuerden, Jim Jeffries, quien lo destronó mediante un nocaut en 14 episodios, dentro de la Race Track Arena, de Carson City, Nevada.

Se llevó a cabo la revancha entre ellos, y el californiano volvió a perder. En esta ocasión cayó en el round 23, y el escenario fue Coney Island, en Nueva York.

El terco Corbett una vez más enfrentó en 1903 a Jeffries, y lo hizo en el Pabellón Mecánico de su tierra natal, pensando que lo ayudaría el pelear ante su gente, pero no sucedió así. Una vez más perdió por KO, y en esa ocasión más rápido que en las anteriores: 10 rounds.

Su manager fue Bill Brady, e hizo al Gentleman ganar buen dinero por aquellos años. Eso llevó a no alargar su estancia en los entarimados más allá de lo recomendable. En otras palabras, contaba con lo necesario para vivir cómodamente sin necesidad de exponerse. Sostuvo otros encuentros, pero lo hizo por gusto. Su historia en los cuadriláteros duró de 1886 a 1903. Cuando determinó la hora de su retiro, había ganado 11 veces a cambio de cuatro derrotas, tres empates y un no contest.

James J. Corbett nunca perdió popularidad, y en 1924 sus memorias fueron publicadas en el conocido Saturday Evening Post, y posteriormente se hizo un libro con el mismo tema.

Ya avanzado el siglo XX, en 1942, la conocida compañía cinematográfica de Hollywood, Warner Brothers, pagó una fortuna a los herederos de Jim para filmar una película con el tema de su vida, dando importancia a todo lo boxístico. El actor que hizo el papel del excampeón fue Erroll Flynn. El filme se llamó Gentleman Jim y constituyó un éxito de taquilla.

Corbett murió cuando tenía 66 años de edad, el 18 de febrero de 1933, en su casa de Bayside en Long Island, Nueva York, y sus restos descansan desde entonces en el Cipress Hills Cemetery, de Brooklyn.

En 1990 fue reconocido como uno de los grandes, y desde entonces forma parte de esa galería de los inmortales, conocida como el International Boxing Hall of Fame de Canastota, Nueva York.

Por Víctor Cota

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