Infantino arremete contra “noticias falsas” sobre la FIFA

Gianni Infantino hizo una sonora defensa de su gestión al frente de la FIFA y arremetió contra las “noticias falsas” y “hechos alternativos”

Gianni Infantino. Foto: AFP
Gianni Infantino. Foto: AFP

Gianni Infantino hizo una sonora defensa de su gestión al frente de la FIFA y arremetió contra las noticias falsas y hechos alternativos difundidos sobre la organización, insistiendo en que ha recuperado su reputación y es digna de confianza.

En su segundo congreso como presidente del organismo que rige el fútbol mundial, Infantino empleó expresiones habituales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para replicar a sus críticos.

Infantino tomó el timón del organismo en febrero de 2016 después de que Joseph Blatter se viera obligado a dejar el cargo por irregularidades financieras, dentro de un escándalo más amplio en el que las autoridades estadounidenses procesaron a varios directivos de la FIFA.

Estamos reconstruyendo la credibilidad de la FIFA. La nueva FIFA es una democracia, no una dictadura, dijo Infantino. La nueva FIFA es una organización transparente, no una organización que juega con los hechos y las cifras. Es una organización profundamente honesta, no una organización que intenta gastar dinero sin propósito.

El presidente acusó a los medios de distorsionar sus intentos de reconstruir la organización, marcada por los escándalos.

Tristemente, la verdad no es necesariamente lo que es cierto, sino lo que la gente cree que es cierto, afirmó.

Circulan muchas noticias falsas y hecho alternativos sobre la FIFA. Criticar a la FIFA se ha convertido en un deporte nacional en algunos países, añadió.

Infantino no se refirió en concreto a ningún reporte, pero hizo sus declaraciones en la misma semana en la que el juez de ética Hans-Joachim Eckert y el fiscal de la FIFA Cornel Borbely denunciaron públicamente la decisión de destituirlos de sus puestos en el departamento de ética.

Infantino no mencionó a Eckert y Borbely, que dijeron que el presidente está poniendo en peligro las reformas post-Blatter al despedirlos al concluir sus mandatos. La FIFA emprendió una misión para hacer reformas en 2011 tras unas acusaciones de sobornos en votaciones de la organización, pero cuatro años más tarde estalló un escándalo financiero más grande con redadas en Zúrich y directivos del mundo del fútbol detenidos.

¿Dónde estaban todos estos autoproclamados defensores de la buena gobernanza y el cumplimiento que se suponía iban a controlar la FIFA cuando ocurría todo esto?, preguntó Infantino. Sus antiguos jefes en la UEFA fueron señalados a menudo por los asesores de la reforma como un obstáculo para hacer progresos. Todos fracasaron de forma miserable. No lo digo yo. Lo dicen los hechos.

No aceptaremos ninguna lección de buena gobernanza de ninguno de estos individuos que han fracasado de forma miserable a la hora de proteger el fútbol, proteger a la FIFA y proteger al fútbol de la FIFA, aseguró.

Refiriéndose a los supervisores de la reforma, preguntó: ¿Qué hicieron? Simplemente validaron un sistema erróneo y enfermo. No lo digo yo, lo dicen los tribunales penales en todo el mundo.

La FIFA ha gastado decenas de millones de dólares en expertos para proteger su posición de víctima en las investigaciones penales y reclamar dinero a directivos corruptos. Infantino envió un mensaje a los ejecutivos que sigan confiando en lucrarse a través de sobornos, malversación y fraude.

Si hay alguien en esta sala o fuera de esta sala que todavía piense que puede enriquecerse, que puede aprovecharse del fútbol, tengo un mensaje fuerte y claro para él: Márchese del fútbol y abandone el fútbol ahora. No le queremos, dijo.

Ese comentario fue recibido por un aplauso y nadie hizo ademán de abandonar la sala.

Hay ejecutivos de la FIFA investigados en procesos penales en Suiza y Estados Unidos. Richard Lai, un ciudadano estadounidense procedente de Guam que formaba parte del comité auditor de la organización, se declaró culpable hace poco de conspiración para defraudar en relación con sobornos por un valor en torno al millón de dólares, incluidos al menos 850.000 dólares de funcionarios de Kuwait. En el caso está implicado el jeque Ahmad Al Fahad Al Sabah, que esta semana retiró su campaña de reelección para el Consejo de la FIFA debido a las acusaciones.

Un gran agradecimiento de mi parte y de parte de la FIFA a todas las autoridades que procesan a aquellos que están implicados en la corrupción en el fútbol, dijo Infantino. Gracias.

Por AP

¿Te gustó este contenido?