El maestro del poder

Genio es la palabra adecuada para describir a Carroll Shelby, piloto, diseñador y mecánico, siempre a la vanguardia, siempre experimentando, y vaya legado que nos dejó

FOTOARTE: ALLAN G. RAMÍREZ
FOTOARTE: ALLAN G. RAMÍREZ

Piloto, ingeniero, diseñador, empresario, pero principalmente, leyenda del automovilismo a nivel mundial.

Carroll Shelby, ícono del deporte motor, aliado de Henry Ford cuando Enzo Ferrari lo humilló dejándolo fuera del trato de compra de la marca de Maranello, preparador de los Mustang más veloces de la historia, compadre de Lee Iacocca, y sobre todo, ídolo de todos los petrolheads del mundo.

Antes de poner las llantas sobre el pavimento, fue instructor de vuelo y piloto de pruebas en la Fuerza Aérea estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.

Sus hijos metálicos más prominentes son el Daytona Coupé, el Ford GT40, GT350 y GT500, además de ser el primer importador de autos AC británicos y modificándolos en su taller en Los Ángeles, California.

Shelby fue el más famoso preparador oficial para los autos deportivos de Ford, sin embargo, también trabajó en conjunto con Chrysler para desarrollar el Charger en 1983, al que le agregó las siglas GLH (Goes like hell!) con motor Peugeot turbo.

Después de su muerte, la compañía Shelby American desarrolló el modelo Shelby Series 1, fabricado en su mayoría con piezas de General Motors, y el motor L47 Aurora de Oldsmobile, un V8 de 4.0 litros que producía 320 hp para llevar al roadster hasta los 273 km/h.

Inducido en 1991
al Salón Internacional
de la Fama del Deporte
Motor, y al de la SCCA en
2013.FOTOARTE: ALLAN G. RAMÍREZ

Por Diego Hernández

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