Alejandra, La Tigre Jiménez: Zarpazo de gloria

La boxeadora mejoró su vida: bajó 70 kilos, y ya es campeona en dos divisiones

Entrenó en el gimnasio Coyoacán, en el de Pancho Rosales. Fotoarte: Erick Retana

Los 143 kilos de su cuerpo la tenían hipertensa, malhumorada e inconforme; el día que no alcanzaba a atar sus agujetas dijo: ¡Basta!. Hace cinco años, Alejandra La Tigre Jiménez decidió incursionar en el boxeo para mejorar su salud, sin imaginar que bajaría casi 70 kilos, y que sería campeona mundial en dos pesos distintos: completo y supermedio.

Llegué a tal sedentarismo que me llevó a ese peso y al descontento, me refugiaba en la comida; estudiaba gastronomía, y cuando no pude ni amarrarme las agujetas (con 22 años), usaba lentes por la hipertensión y el cardiólogo me dijo que me podía dar un infarto; tenía una bebé y pensé: ‘si no salgo de aquí por ella, no lo haré por nadie’. Me metí a un gimnasio; las peleas de Jackie Nava y La Guerrera Torres me motivaron, me apasionó tanto, pero nunca imaginé llegar al día de hoy, dijo La Tigre.

Desde que nací, comía mucho; a los ocho años jugué futbol, estuve en la Selección Nacional Sub 15, pero me salí, preferí amigos, cine y fiesta, pero al dejar el deporte seguí comiendo igual, compartió la pugilista capitalina.

Entrenó en el gimnasio Coyoacán, en el de Pancho Rosales, en el Box Central, y en busca de debutar como profesional, se mudó a Cancún, pero el proceso fue exigente.

DISTINGUIDA. Jiménez estuvo de visita en las instalaciones de Heraldo Media Group. Foto: Daniel Ojeda

 

Cuando decidí dedicarme al boxeo al 100 por mi matchmaker, Memo Rocha, él me decía que no tenía rivales y si no tenía trabajo, no cobraba; me costaba solventar mis gastos, sufrí porque nunca me ha gustado que me regalen nada, mis padres me dieron todo, pero al salir de mi casa no quería nada regalado; eso me hace valorar lo que tengo, agregó Jiménez, que debutó el 11 de octubre de 2014 y se mantiene con un récord como invicta.

Alejandra conquistó el cetro mundial de peso completo en 2016 al superar a Martha Salazar, y a pesar de una ineficiencia en la glándula tiroidea, bajó 30 kilos que pesaba con aquel título, y el pasado fin de semana superó a la estadounidense Franchon Crews por el cinto supermedio del CMB.

 

Lo primero es defender el cinturón que tanto me ha costado, y lo voy a hacer aún más fuerte de cómo me lo gané; vamos a seguir trabajando y mejorar aún más, después me gustaría buscar el título medio, aseguró la madre de dos hijas que bajó de peso y subió en la escalera de sus sueños hasta lo más alto.

POR KATYA LÓPEZ CEDILLO


lctl

¿Te gustó este contenido?