Reforma Energética, ¿qué falló?

Con una producción de sólo 1.7 millones de barriles de crudo al día en febrero de este año, cifra lejana a la meta de 3 millones de barriles diarios, y tras un aumento acumulado de 18 por ciento en los precios de las gasolinas desde 2013, la nueva política no cumplió con sus objetivos más elementales

GRÁFICO: EL HERALDO DE MÉXICO
GRÁFICO: EL HERALDO DE MÉXICO

Antes de la Reforma Energética, México extraía más crudo; en 2012 la producción promedio era de 2.5 millones de barriles de crudo diario, cifra que cayó 28 por ciento al cierre de 2018, cuando sólo totalizó 1.8 millones de barriles en promedio. Tan sólo en febrero de este año la producción siguió en picada, con una reducción de 9 por ciento, frente al mismo mes del año pasado, para registrar 1.7 millones de barriles diarios de petróleo crudo en promedio, según estadísticas de Pemex.

Los datos contrastan con la meta de la reforma de producir tres millones de barriles de crudo diarios hacia 2018, pese a que se realizaron tres rondas de licitaciones de campos petroleros en donde se adjudicaron 111 contratos que permitieron la entrada al sector de 113 empresas privadas, de las cuales 58 de ellas, es decir, 51 por ciento, provienen de países como EU, Canadá, Colombia, Reino Unido, Egipto, entre otros, además se le permitió a Pemex llevar a cabo tres asociaciones con empresas privadas para las áreas de Cárdenas-Mora, Ogarrio y Trión. Sin embargo, en enero de este año sólo 13 contratos petroleros produjeron 70 mil barriles diarios, cifra lejana a los tres millones de barriles diarios prometidos.

Otra promesa inclumplida fue la reducción en el precio de las gasolinas. De 2013 a 2017, la gasolina Magna se incrementó 11.8 por ciento, de 14.56 a 16.28 pesos por litro en promedio; la gasolina Premium subió 18.6 por ciento, de 15.23 a 18.07 pesos; y el diésel, 15.7 por ciento, al cambiar de 14.99 a 17.34 pesos por litro, según un análisis que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hizo sobre la Reforma Energética.

Opiniones de especialistas y empresarios están divididas en cuanto al tema energético.

Para Carlos Torres, investigador de Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM, la reforma no dio los resultados que se buscaban, agravó y precipitó aún más la crisis, así como la repercusión adversa en los ingresos petroleros del gobierno y la balanza comercial externa.

En tanto, Víctor Rodríguez, profesor e investigador de la UNAM, señaló que lo importante se podrá aquilatar en el largo plazo, cuando se observe, contrato por contrato, inversiones realizadas, reservas y producción, costos y precios, pago de impuestos, empleos fijos y emisiones contaminantes.

Edmundo Rodarte, presidente de la Comisión Nacional de Energía de la Coparmex, considera que es necesario que se siga invirtiendo en infraestructura de almacenamiento y distribución para las gasolinas. Hay proyectos que ahora están en proceso y que en los próximos años forzosamente van a incidir en mejores precios para beneficio de todos.

Para, Luis Alberto Serra Barragán, director de la Iniciativa de Energía del Tecnológico de Monterrey, los principales pendientes de la Reforma Energética son la ineficacia de mecanismos para resolución de conflictos sociales por uso de suelo; el robo generalizado de hidrocarburos; la prevalencia de esquemas fiscales que orillan a Pemex a reinvertir la mayor parte de sus utilidades en el desarrollo de campos existentes, en vez de exploración de nuevos yacimientos; y, el pobre reconocimiento de incentivos que el país necesita para empujar su eficiencia energética.

En contraste, Régulo Salinas, presidente de la Comisión de Energía de la Concamin, ve como acierto a la reforma ya que asegura que abrió a la competencia en el sector, para ofrecer precios competitivos.

Finalmente, Fluvio Ruiz, exconsejero independiente de Pemex, opinó que la reforma favoreció más a las empresas que a Petróleos Mexicanos.

Mucho de lo que hubiera podido beneficiar a nuestra petrolera se le escamoteó,como el pago de inversiones en áreas no retenidas en la Ronda Cero, agudizándose los rasgos de asimetría fiscal y regulatoria de por sí contenidos en la nueva legislación. En contraste, el Estado fue relajando paulatinamente las condiciones regulatorias, fiscales y económicas para la participación de los operadores privados en el sector, expresó.

GRÁFICO: EL HERALDO DE MÉXICO

 

Por Adrián Arias

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