¿Qué significa la perspectiva negativa que dan Standard and Poor’s y Fitch a México?

Un cambio de nota puede causar una desestabilización repentina y agudizar la volatilidad, particularmente cuando se trata de una rebaja de la calificación

Calificación de Standard &Poor's FOTO: Reuters
Una ajuste a la baja dejaría a Pemex por debajo del nivel de inversión y se consideraría como bonos chatarra, según algunos analistas económico FOTO: Reuters

Este lunes, la calificadora Standard & Poor’s (S&P) revisó a negativa desde estable la perspectiva de la calificación crediticia de Pemex y CFE, luego de llevar a cabo el viernes una acción similar sobre la nota soberana del país.

La perspectiva de estable a negativa sobre la calificación es una advertencia de que la nota crediticia puede bajar debido a condiciones adversas en el panorama económico.

Semanas antes, Fitch anunció una baja en las calificaciones de escala internacional en moneda extranjera y de escala nacional de largo plazo de Pemex. También rebajó la perspectiva de calificación de la estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE).

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) explica que las calificadoras son empresas privadas encargadas de evaluar el riesgo crediticio de títulos de deuda emitidos por empresas y gobiernos (en este caso México, Pemex y CFE), para ello asignan una calificación que va desde la calidad más alta con poco riesgo hasta la calidad más baja con una probabilidad de reembolso mínima o nula.

Los cambios de calificación mueven los mercados, afectando al valor de los activos y, por ende, las exigencias de capitalización. Un cambio puede causar una desestabilización repentina y agudizar la volatilidad, particularmente cuando se trata de una rebaja de la calificación.

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Analistas advierten que los mercados no están convencidos de las políticas anunciadas por el gobierno federal, por lo que de cumplirse la baja de calificación,

Al final de 2018, de acuerdo con datos de Banxico, México mantuvo las siguientes notas a largo plazo, consideradas positivas:

Moodys: A- 

Una obligación calificada con ‘A’ es un poco más susceptible a los efectos adversos derivados de cambios en las condiciones y circunstancias económicas que las obligaciones calificadas en categorías más altas. Sin embargo, la capacidad del emisor para cumplir con sus compromisos financieros todavía es fuerte.

Standard & Poors: BBB+

Una obligación calificada como ‘BBB’ exhibe parámetros de protección adecuados. Sin embargo, es más probable que las condiciones económicas adversas o las circunstancias cambiantes debiliten la capacidad del deudor para cumplir con sus compromisos financieros sobre la obligación.

Fitch: BBB+

Empresas de mediana clase que son satisfactorias al momento de ser calificadas

 

Sin embargo, al inicio de este 2019, las principales calificadoras han advertido las altas posibilidades de degradar la calificación de empresas del gobierno federal como Pemex y CFE, debido a las nuevas políticas públicas.

Una ajuste a la baja dejaría a Pemex por debajo del nivel de inversión y se consideraría como bonos chatarra, según algunos analistas económicos.

La calificación de CFE fue ajustada como resultado de la revisión de la nota de México de estable a negativa y reflejo del riesgo de que un reciente cambio en políticas públicas dirigidas a reducir la participación de la iniciativa privada en el sector eléctrico, sostuvo la agencia en un comunicado.

Por Redacción Digital El Heraldo de México

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