México destaca en plantas solares

La central Don José es la segunda planta solar más grande de México y la 11º más importante del mundo, gracias a su extensión, capacidad instalada y a sus más de 85 mil paneles

242 Millones de dólares, la inversión de la planta solar Don José. Foto: Especial
242 Millones de dólares, la inversión de la planta solar Don José. Foto: Especial

Con una inversión de 242 millones de dólares, la central solar Don José, cuya instalación fue resultado de las subastas eléctricas de la Reforma Energética, se consolidó como la segunda central más grande del país y la 11 del mundo, en tan sólo más de un año desde su entrada de operación, generando la electricidad para abastecer el consumo anual de cerca de medio millón de hogares.


El Heraldo de México realizó un recorrido por la planta propiedad de la empresa italiana Enel, cuyo proyecto fue adjudicado a la compañía en marzo de 2016 como resultado de la primera subasta de largo plazo en donde predominaron los contratos de energías limpias (CEL’s) y que contribuyeron a que nuestro país se posicione como líder en energía solar en América Latina, con dos mil 541 megawatts (MW) de capacidad instalada.

Don José, cuyo nombre fue elegido por las comunidades que conviven con la planta, comenzó a construirse en 2017 e inició operaciones en enero de 2018; se ubica en el municipio de San Luis de la Paz, en Guanajuato, una de las 13 entidades más propicias del país para la generación de electricidad fotovoltaica, debido a la constante radiación solar.


Tiene una extensión de mil 300 hectáreas, que equivale a 1.5 veces el Bosque de Chapultepec, tiene una capacidad instalada de 260 MW que permiten producir hasta 625 gigawatts (GW) de electricidad al año, lo que equivale al consumo de 475 mil hogares mexicanos, explicó Luis Alfonso Ruiz, superintendente de Enel para el parque solar.

Se trata de la segunda planta solar más grande de México y la onceava más importante del mundo gracias a su extensión, su capacidad instalada, su producción y a sus más de 85 mil paneles solares, afirmó Ruiz. El título de la planta solar más grande del país lo tiene la central de Villanueva, en Coahuila, una central que también pertenece a Enel y cuya extensión es de dos mil 400 hectáreas, con una producción anual de mil 700 GW y que representó una inversión de 650 millones de dólares.

Don José forma parte de las 44 centrales solares que se encuentran en operación comercial a junio de este año, según datos de la Asociación Mexicana de Energía Solar Fotovoltaica (Asolmex). La central es una fuente constante de empleo, ya que brinda trabajo a más de 70 personas en donde también intervienen diversos contratistas como Soltec, Nidec, Solarig, Serviseg, ASES, entre otros que se encargan de las soluciones de mantenimiento, seguridad y tecnología de la centra, por ello el mantenimiento del complejo tiene un costo mensual de hasta 4 millones de pesos.


¿CÓMO FUNCIONA LA CENTRAL SOLAR?

Los paneles son la pieza clave de la central solar, cuyo color oscuro es propicio para atrapar la luz del astro celeste. Cada panel mide un metro de ancho por dos de largo y cuenta con 72 celdas de cilicio, material que funciona como un semiconductor de la electricidad, además el panel también contiene otros componentes como boro y fósforo. Estos elementos separan los fotones de la luz del sol, convirtiéndolas en una carga eléctrica que es conducida por tiras de plata hacia un inversor que procesa la energía.

OBSTÁCULOS

La intermitencia del clima es el principal problema de la planta: Las nubes complican la operación, cuando tenemos mucha nubosidad los paneles suspenden operaciones automáticamente, hasta que el sistema encuentra condiciones propicias para retomar la generación, explicó el superitendente de la planta.

A pesar de ello, la planta tiene una disponibilidad de 98 por ciento, ello significa que los paros por nubosidad o intermitencias de la luz solar, sólo representan 2 por ciento en la operación de la central.

Nuestro país tiene que ir caminando hacia las energías renovables de una forma responsable y ordenada; se necesitan más proyectos tanto públicos como privados y para ello contarán con el gobierno del presidente López Obrador, dijo recientemente la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

En los primeros seis meses de este año, el sector solar creció 32 por ciento, al pasar de 3 mil 75 MW, en diciembre de 2018, a 4 mil 57 MW, en junio de 2019: México está llamado a ser un jugador mundial en energía solar, una de las más competitivas y de mayor dinamismo. El crecimiento sostenido de la energía solar contribuye a atender la demanda de electricidad del país, que crece a un ritmo anual superior a 3 por ciento, dijo Héctor Olea, presidente de la Asolmex.

Apenas en diciembre de 2018, el país contaba con 38 centrales solares en operación comercial, ubicadas estratégicamente en 11 estados, pero hoy ya hay 44 parques solares en 14 entidades federativas que están en operación comercial, con una capacidad instalada de 3 mil 364 MW, lo que representa un crecimiento de 34 por ciento en generación.

Datos de la Asolmex señalan que en este rubro se han alcanzado inversiones de más de 6 mil 500 millones de dólares, así como la creación de más de 50 mil empleos en toda la cadena de valor, lo que ha impactado favorablemente el desarrollo regional de las zonas geográficas donde opera esta infraestructura eléctrica.

En cuanto a la Generación Solar Distribuida (GSD), es decir la instalación de paneles en techos de hogares y negocios, en diciembre de 2018 había 85 mil contratos a nivel nacional, con una capacidad instalada de 570 MW. Hoy, operan más de 94 mil 893 techos solares, lo que se traduce en una capacidad instalada de 693 MW, es decir un crecimiento de 22 por ciento en solo seis meses.

Israel Hurtado, secretario general de Asolmex, afirmó que en generación distribuida se espera contar con mil megawatts de capacidad instalada al finalizar este año: Cerraremos 2019 con unos 120 mil contratos para la instalación de paneles solares en techos. Se trata de un segmento que ha venido creciendo de manera importante, dijo.

Las subastas obligaban a la CFE a comprar la electricidad que se genera a partir de los contratos, pero la nueva administración ya no quiere obligar a la CFE a comprar esa electricidad. Lo que se busca es que ello no esté ligado a un contrato de largo plazo, porque eso la limita financieramente, dijo Ramsés Pech, analista de Caraiva y Asociados.


POR ADRIÁN ARIAS

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