Consumo se desacelera

Desde 2016, el gasto de las familias mexicanas registra una tendencia a la baja, que se acentuó por la inflación

 la tendencia a la
baja en la demanda privada se da pese
a que la confianza del consumidor
registró cifras históricas. FOTO: ESPECIAL
la tendencia a la baja en la demanda privada se da pese a que la confianza del consumidor registró cifras históricas. FOTO: ESPECIAL

En enero, el consumo de las familias mexicanas hiló 109 meses de alzas consecutivas, es decir, nueve años; sin embargo, desde hace tres años registra una desaceleración en medio de mayores presiones inflacionarias, que impactan directamente en las decisiones de compra de la población.

En febrero de 2016, el consumo privado registró el pico más alto, con una tasa anual acumulada de crecimiento de 5.09 por ciento, es decir, más de dos veces la expansión de la economía, según el INEGI.

A partir de ese momento el crecimiento se moderó, una tendencia que se agudizó a partir de 2017, ante las presiones inflacionarias que generó la liberación de la gasolina y que llevó a registrar una tasa anual en inflación de 6.77 por ciento, la más alta en casi 17 años.

En el cuarto trimestre de 2018, el consumo privado cayó 0.45 por ciento con respecto a los tres meses previos, un descenso que no se veía desde 2010.

Cabe destacar que la tendencia a la baja en la demanda privada se da pese a que la confianza del consumidor registró cifras históricas desde las elecciones presidenciales de julio.

Lo que nos dice el índice de confianza es que la gente piensa que vendrán tiempos mejores, pero eso aún no se percibe en el gasto familiar, señaló Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco Ve por Más (BX+).

De acuerdo con Héctor Magaña, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios, esta desaceleración en el consumo se refleja en la menor compra de autos y las bajas ventas, en términos reales, de las tiendas comerciales afiliadas a la ANTAD.

 

Por Fernando Franco

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