Señalan al Consejo Regulador del Tequila sobrepasa sus funciones

Agave. Foto: Cuartoscuro
Agave. Foto: Cuartoscuro

El Consejo Regulador del Tequila (CRT), constituido como una Asociación Civil, ha actuado en los últimos años como el órgano de inteligencia y un monopolio en expansión dentro del sector tequilero.

Aprobado para verificar y certificar el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana del Tequila NOM-006-SCFI-2012, realiza tareas que sobrepasan sus atribuciones, de acuerdo con documentos obtenidos vía la Ley de Transparencia.

Ningún organismo del sector privado es competente para sancionar, señaló la propia Secretaría de Economía en respuesta a una solicitud de información.

Constituido por representantes de las más grandes compañías tequileras, como Casa Cuervo, Bacardí y Compañía, Diageo México, La Madrileña, Pernod Ricard o Sauza, así como por medianos y pequeños negocios, el CRT contempla entre sus tareas el elaborar informes, recibir reportes de sus agremia- dos, suspender o cancelar certificados de exportación, emitir certificados de cumplimiento de la Norma, sancionar a las productoras afiliadas e incluso asegurar mercancía.

El CRT además posee pleno acceso a instalaciones, actas, libros, registros y demás información clave de las tequileras miembro, lo que le ha otorgado un poder dominante.

PODER SIN LÍMITES

Hasta ahora es el único organismo autorizado por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA), la Dirección General de Normas de la Secretaría de Economía y la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) para realizar verificaciones in situ a la industria tequilera.

Documentos oficiales revelan la forma en cómo el organismo, con la venia de las autoridades, aumentó su dominio y facultades. Mientras que en 2004 el CRT contaba apenas con ocho criterios para la evaluación de la NOM; en 2013 ya sumaba 29.

De acuerdo con el grado de incumplimiento de esos criterios -menor, mediano, mayor o crítico–, el Consejo aplica sanciones que van desde la firma de un pliego de condiciones, hasta la suspensión por 360 días o la cancelación definitiva del Certificado.

Las medidas correctivas, como ellos mismos las llaman, fueron redactadas a juicio del propio Consejo y aprobadas sin inconveniente por Luis Vázquez Olvera y Carlos Martínez Nava, entonces directores de Evaluación de la Conformidad de la Dirección General de Normas, dependiente de la Secretaría de Economía.

Bajo el amparo de esas autorizaciones, el Consejo Regulador del Tequila tuvo por casi una década manos libres para actuar y castigar conforme a sus propias reglas, ejerciendo un control sobre la industria y una barrera de entrada a nuevas empresas.

En noviembre de 2015, en un intento por actualizar los criterios de evaluación, el CRT solicitó a la autoridad la aprobación de 30 puntos y medidas correctivas para verificar el cumplimiento de la Norma, pero la autoridad se los negó y envió al Consejo una contrapropuesta en la que le deja como única atribución la de dar aviso a la autoridad competente. El asunto, no ha impedido que el organismo continúe con sus tareas sancionatorias.

Tal como lo revelan documentos oficiales, en 2016, ya sin la autorización de la DGN, al menos en dos ocasiones, el CRT impuso sanciones a empresas de la industria del tequila: Destiladora Suprema de los Altos SA de CV, con 30 y 180 días de suspensión por dos incumplimientos, y Tequila Selecto de Amatitán SA de CV, también con 30 y 180 días de suspensión por dos incumplimientos.

LOS PITAZOS DEL CRT

La falta de criterios de verificación, tampoco ha sido impedimento para que el CRT funja como el brazo de inteligencia dentro del sector, pues mantiene vigentes convenios con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en materia fiscal y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

De acuerdo con documentos proporcionados por Profeco, se han sancionado al menos a 148 productoras de tequila por irregularidades como la falta de porcentaje de alcohol, la falta de declaración conforme a la Norma y la carencia de registro del CRT.

La base de datos de la Secretaría de Economía, la Dirección General de Normas inició entre 2015 y 2016 al menos ocho procedimientos administrativos en contra de siete productoras de tequila. Por ejemplo, Tequila Selecto de Amatitán recibió en septiembre de 2015 una visita de verificación, misma que fue ordenada a través del escrito de comisión número 2710.

El Consejo encontró que la Tequilera incumplía con el apartado 6,5,2,1 de la NOM-006-SC- FI-2012 al detectar que el tequila blanco 100% agave fue vaciado en un contenedor Rotoplas donde se mezcló con elementos que debieron ser separados en el proceso. El hecho, atribuido por la empresa al gerente de planta, ameritó su despido y el aseguramiento de la bebida por parte del CRT.

Toda vez que no puede dictaminarse como tequila, la Dirección General de Normas de- terminó la destrucción de 966 litros de producto en presencia de una persona autorizada del Consejo Regulador del Tequila (CRT).

Las otras empresas a las que se les inició proceso son: Tequila del Señor y Bendistillery, Inc., por la venta a granel de 15 mil litros de tequila a la compañía Ultra Pure; Destiladora Suprema de los Altos, por omitir llenar los registros que probaran los orígenes de la bebida contenida en recipientes Rotoplas; Monterrey Wine Company, LLC y Destilería Leyros, por la venta de 14 mil 144 litros de tequila a un tercero no identificado; y Destiladora de Mezcal Mezcalero y Compañía Tequilera La Misión por un caso de falsificación de licor de tequila.

POR ELVA MENDOZA Y LAURA QUINTERO

MER2ELHERALDO@HERALDODEMEXICO.COM.MX

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