Baja uso de préstamos personales

La cartera de crédito de la banca cayó 2.2% en abril, el mayor descenso desde 2012

En el segmento de créditos personales hay un ligero repunte, señaló Banxico. Foto: Especial
En el segmento de créditos personales hay un ligero repunte, señaló Banxico. Foto: Especial

La incertidumbre económica y laboral ya se refleja en la morosidad y demanda de los créditos personales que otorga la banca comercial en México.

La cartera de crédito para préstamos personales fue de 206 mil 227 millones de pesos en abril, lo que representó una contracción anual real (considerando la inflación) de 2.2 por ciento, la mayor desde 2012 que existen datos disponibles.

Desde julio de 2018, este segmento del crédito al consumo registra una desaceleración, después de que en 2016 arrojó tasas de crecimiento cercanas a 20 por ciento. La caída de abril fue la quinta de forma consecutiva, según cifras del Banco de México.

Héctor Magaña, coordinador de Análisis del CIEN en el Tecnológico de Monterrey, comentó que la incertidumbre derivada de la situación económica actual, principalmente en materia laboral, crea un ambiente de cautela, lo que se refleja en menor consumo y demanda por crédito.

Los niveles de desocupación se incrementaron, a lo que se suma la precarización de los ingresos laborales, que lejos de resolverse, se ha acentuado en detrimento del consumo de las familias mexicanas, expresó.

En abril, el desempleo se ubicó en 3.5 por ciento de la población en edad de trabajar, el dato más alto desde enero pasado (3.6 por ciento). Por otro lado, la formalización de empleo se contrajo 34.2 por ciento al cuarto mes del año.

Jesús Arciniega, catedrático de la UNAM, agregó que los bancos también son más cautelosos para prestar y señaló que el aumento en las tasas de interés es otro factor que inhibe tomar este tipo de créditos, que son de los más costosos.

De 2015 que Banxico empezó a aumentar el llamado costo del dinero, a diciembre de 2018, la tasa promedio de los créditos personales pasó de 35.55 a 39.49 por ciento.

En cuanto a la morosidad, el gobernador de Banxico, Alejandro Díaz de León, reconoció que ya se refleja un ligero repunte en el segmento.

La medición más amplia de la morosidad, conocida como IMOR ajustado o IMORA, que incluye las quitas y castigos que realizan los bancos para limpiar su balance, aumentó de 15.07 por ciento en marzo de 2018 a 15.41 por ciento en igual mes de este año.

Por Fernando Franco

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