Macarrón: el secreto detrás del dulce más popular

Los macarrones tienen una historia centenaria. su sabor ha conquistado a ​millones y su origen no es francés

Foto: Especial
Foto: Especial
  • Su origen

También se les conoce como gerbet. Nacieron en Italia y fueron creados por monjes en el siglo VIII. El nombre nace de la ​palabra italiana maccerone que significa aplastar. Se cree que representa a las almendras trituradas, uno de sus ingredientes esenciales.

  • Un poco de historia…

El macarrón llegó a Francia en 1533, cuando Catherine de Médici, una noble originaria de ​Florencia, Italia, arribó a este país con algunos ​chefs pasteleros italianos para su boda con el rey Henry II. ​Desde que los franceses probaron este dulce, se volvió famoso en todo el país, y lo hicieron suyo.

  • Así nació el macarrón ​que conocemos

En la década de los 90, el chef pastelero de la renombrada Pâtisserie Ladurée de París, Pierre Desfontaines creó el macarrón, ya que tuvo la brillante idea de intercalar una capa de ganache entre dos galletas de merengue. ​La innovación fue tan popular que la pastelería continúa ​produciendo el dulce que inventó.

  • Elaboración

Los ingredientes para prepararlos son: claras de huevo, sal, azúcar glas, almendras molidas y colorante. Para el relleno: azúcar, mantequilla, vainilla, crema para batir y ralladura de limón. Parece fácil, pero el proceso tiene que llevarse a cabo con mucho cuidado, ya que si la temperatura no es la correcta, pueden quebrarse o endurecerse. ​Al momento de tenerlos en el horno, es recomendable abrirlos ​de vez en cuando para permitir que el aire ​circule, así tendrán una mejor consistencia.

Sabías que…

  • Los macarrones fueron modelados según los ombligos de los monjes. Al principio eran muy simples: base de almendra, y un bizcocho similar al actual amaretti.
  • En Francia, en la comunidad de Montmorillon se creó el Museo de la Almendra y el Macarrón, en honor a este delicioso dulce.

 

Por Le Cordón Bleu

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
GourmetFoto:  EDGAR LÓPEZ

Segunda parte. Cristina Barros: La cocina como patrimonio