Orgullo nacional: cocineras mexicanas

El primer recetario del que se tiene registro en México fue elaborado por Sor Juana Inés ​de la Cruz, ella es una de las grandes ​referencias culinarias de nuestro país

​El primer recetario del que se tiene registro en México fue elaborado por Sor Juana Inés de la Cruz. Foto: Especial
​El primer recetario del que se tiene registro en México fue elaborado por Sor Juana Inés de la Cruz. Foto: Especial

¿Qué sería de nuestra gastronomía sin las cocineras mexicanas que, con el paso de los años, han compartido por generaciones, recetas y tradiciones que conservamos hasta el día de hoy? Ellas han sido pieza clave para que actualmente la cocina mexicana sea reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

A través de las conquistas en nuestra historia, todas ellas han ido creciendo y adaptando sus recetas a ciertos ingredientes nuevos y a las comodidades que nos ha ido dando la tecnología, pero siempre conservando el sabor y las formas tradicionales de preparación que hacen de nuestra comida una gastronomía especial. ​

 

Foto: Especial

 

La dieta prehispánica se basaba en los cultivos de la milpa, como el maíz, el frijol, el chile, la calabaza y el tomate, ingredientes que hoy siguen formando parte indiscutible de nuestra dieta.

Con la llegada de los españoles y la introducción de nuevos ingredientes, las mujeres indígenas, sobre todo en los conventos, comenzaron a elaborar recetas más complejas, que hoy forman parte de nuestra gastronomía.

​El primer recetario del que se tiene registro en México fue elaborado por Sor Juana Inés de la Cruz, el cual demuestra la importancia que tuvieron las mujeres de los conventos.​

Hablar de tradiciones no sólo es hablar de platillos, sino de regresar al cuidado del ingrediente. Un ejemplo de ello es el maíz, las cocineras mexicanas nos enseñaron a respetar tanto la forma de sembrarlo como de cosecharlo, además de que, pese a la tecnología, la nixtamalización en manos de cocineras, jamás podrá ser igualada. ​

 

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Una de las tradiciones que más nos han enseñado a respetar, es el uso de las herramientas, sin ellas el sabor en nuestras cocinas no existiría y no sería especial, tal es el caso del uso del molcajete, el metate, el tortillero, el molinillo y el comal, los cuales, no sólo los usamos por romanticismos, sino porque en verdad aportan un sabor muy característico de México, y el usarlos es señal de que alguna cocinera, que siempre respetó sus tradiciones, pasó por tu casa y dejó huella en la manera en la que se cocina en tu hogar.

 

 

Por ANA MARTORELL

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